Archive for the ‘3.- Historia’


El Liverpool de mediados de los 70 a mediados de los 80, el equipo predecible…

Os dejo también, en mi blog, el artículo que he mandado esta semana para la colaboración que realizo con www.retrofootball.com, repasando a los grandes equipos europeos de la historia.

Concretamente esta semana me detengo en el Liverpool de mediados de los años 70 a mediados de los años 80.

Es difícil situarnos en un año concreto para empezar este repaso, pero como hay que elegir uno, nos situamos en la temporada 1972/73. En aquel año, el Liverpool del histórico Bill Shankly en el banquillo (estuvo desde 1959 a 1974), ganó su octavo título de la liga y derrotó al Borussia de Monchesgladbach en la final de la Copa de la UEFA. Era el primer título a nivel europeo de su historia.

Un año más tarde, ganó la F.A Cup y Bill Shankly puso fin a 15 años como técnico de los reds. En 1974 le sustituyó Bob Paisley, su ayudante hasta ese momento. Los aficionados de Anfield tenían miedo tras la marcha de Shankly. No sabían que estaban por venir varios años de permanecer en la élite del fútbol europeo. Estaba por llegar un periodo glorioso de un equipo acusado de predecible, que hacía un juego muy directo en ocasiones, pero con una tremenda fé en la victoria.

4 Copas de Europa en 5 finales, 1 UEFA, 3 Copas de la Liga, 5 Community Shield y una 1 Supercopa europea, desde 1975 a 1985, no dejan lugar a la duda. No enamoró como el Ajax de Cruyff, pero no se le puede negar nada.

En la temporada 1975/76, la segunda de B. Paisley como técnico, el Liverpool, volvió a ganar la UEFA. En la final ante el Brujas formó con Clemence en la puerta, Smith, Neal, Thompson, y Hughes en defensa; Kennedy, Callaghan, Fairclough y Heighway, con Keegan y Toshack arriba.
En la ida en Anfield, ganaron los reds por 3-2 para empatar a 1 en la vuelta.

En aquel equipo destacaba la personalidad de Clemence en la puerta, Neal era importante desde el lateral derecho de su defensa (eterno lateral), K. Keegan y Toshack eran geniales. Keegan rápido y hábil, además goleador.
J.B.Toshack su complemento perfecto, alto y rematador, menos torpe de lo que su aspecto podía sugerir, era una gran pareja.

En la temporada 1976-77 tocarían el cielo con las manos. Tras eliminar en la Copa de Europa sucesivamente a Crusaders FC, Trabzonspor, Saint Ettiene y Zurich, se presentaban en la final del 25 de Mayo de 1977, en el estadio Olímpico de Roma ante el B. de Monchesgladbach de Vogts, Bonhof, Stielikie, Wimmer, Simonsen y Heynckes. Todos ellos entrenados por Udo Lattek. Un equipazo tremendo, fútbol alemán puro.
El Liverpool formó aquella noche con Clemence, Neal, Jones, Smith, Hughes; Kennedy, Case, Heighway, Callaghan; McDermott y Keegan.
Los reds vencieron por 3 goles a 1, con tantos de McDermott, Smith y Neal. El tanto alemán fue obra del danés Simonsen, que años después jugaría en el Barcelona.

Al año siguiente, y tras eliminar al Dynamo de Dresden (RDA), Benfica y B. De Monchesgladbach, esta vez en semifinales, llegaron a la final, ante su rival de la final de la UEFA del 73, el Brujas.
La final fue el 10 de Mayo del 78 en Wembley y el Liverpool formó con Clemence, Neal, Thompson, Hansen, Kennedy;Hughes, Case, McDermott, Souness; Daglish y Fairclough.
En este equipo, la llegada de Hansen en defensa, la calidad y trabajo del escocés Souness en el medio (memorable su partido en San Mamés en la Copa de Europa de la 83/84 ante el Athletic) y la calidad del también escocés K. Daglish arriba, suponía un salto de calidad tremendo.

Tras caer en la Copa de Europa en la temporada 1978-79 ante el Nottingham Forest en primera ronda (posterior campeón), en la 79-80 ganó de nuevo la liga, que le daba derecho a disputar la Copa de Europa de la temporada 1980-81.
En dicha temporada, el Liverpool eliminó al Oullun Palloseura finlandés, al Aberdeen, Cska de Sofía y B. Munich, para llegar a la final del 27 de Mayo de 1981, en París, ante el Real Madrid.
El Madrid volvía a una final que no llegaba desde 1966 y los reds jugaban su tercera final en 5 años. Eso sí, con un equipo algo cambiado, aunque de la mano de B. Paisley. Aquella noche en París, Clemence de nuevo en la puerta, Neal, Thompson, Hansen, A.Kennedy; R. Kennedy, S. Lee, McDermott, Souness; junto a Daglish y Jonson, derrotaron por 1 gol a cero al Madrid de “los García”, un conjunto que llegó a la final con canteranos y un mérito tremendo.

Aquel Liverpool contaba con la calidad de Sammy Lee, un futbolista rubio, pequeño, con aspecto regordete, pero de gran calidad en el medio campo, un buen jugador. Jugó en el Osasuna, junto a Robinson, a finales de los 80 y sólo una lesión nos privó de disfrutarle más en nuestra liga.
En el minuto 81 de aquella final, A. Kennedy, aprovechó un mal despeje de G. Cortés para entrar en el área y fusilar a Agustín.

Paisley dejó el club en 1983 y dejó a su ayudante, como había hecho Shankly con él. El veterano Joe Fagan se hizo cargo del club.

La Copa de Europa de la temporada 1983-84 se presentaba como un reto tremendo y los reds no fallaron. Con incorporaciones como la del galés Nicol, el irlandés Whelan, el delantero galés Rush y el también delantero, el irlandés Michael Robinson, eliminó sucesivamente a Odense, Athletic de Bilbao, Benfica y Dinamo de Bucarest.
Se plantó en la final, de nuevo en el Olímpico de Roma, como en 1977, pero esta vez ante el equipo anfitrión, la Roma. Una Roma que era favorita y que contaba con la calidad de los brasileños Toninho Cerezo y Falcao, mundialistas en el 82, Cerezo era recorrido, calidad y llegada, Falcao era un medio de lujo, con un disparo buenísimo a gol. También contaba con los italianos Conti y Graziani, el portero Tancredi…un equipazo tremendo.
El partido concluyó con empate a 1, con goles de Neal para el Liverpool y Pruzzo para la Roma.
Tras la prórroga, llegaron los penaltys y allí, Grobbelaar, el portero sudafricano que sustituyó al eterno Clemence, dio un curso de hacer cosas raras y moverse antes de los lanzamientos, con el beneplácito arbitral.
Los fallos de Conti y Graziani dieron al Liverpool la cuarta Copa de Europa en 7 años, una barbaridad.
Otra vez un conjunto inferior técnicamente y “previsible”, había superado a un equipo de más calidad que él y que bajo la batuta del veterano técnico Liedholm, jugaba la final en casa.

La grandeza de aquel equipo terminó un año después, en 1985 y con otra final de la Copa de Europa. La trágica final de Heysel, en la que el Liverpool, en una final que jamás se tuvo que jugar aquel día, caería ante la Juventus de Turín por 1 a 0. Tras la final, y a causa de los incidentes entre ambas aficiones, previos al partido, y que acabaron con 39 muertos, la mayoría aficionados italianos, los conjuntos británicos fueron sancionados durante 5 años sin disputar competiciones europeas y el Liverpool durante 10 años.

No es justo recordar esos 10 años de la historia del Liverpool (1975-85), sus diez años más gloriosos, por aquel dramático final, pero es cierto que aquella tragedia marcó un antes y un después en la historia del fútbol.

Artículo semanal en Retrofootball

Os dejo el artículo que he hecho esta semana en Retrofootball, en el recordamos al Ajax de los 70, un equipo que cambió el fútbol, espero que os guste:

www.retrofootball.com/blog/el-gran-ajax-de-amsterdam-de-los-anos-70/

Diario del Mundial de hoy día 1 de Julio…

Faltan diez días para que termine el Campeonato del Mundo. España está en cuartos de final y se presenta una oportunidad única de hacer algo grande.

Sólo recuerdo dos ocasiones parecidas. La primera en 1986. Se disputaba el Mudial de México y la selección jugaba ante Bélgica en Puebla, la ciudad más española de México, los cuartos de final.

Ceulemans, autor de aquel gol en Puebla

Era la Bélgica de Vercauteren, Gerets, Ceulemans, Pfaff y un jovencísimo Enzo Scifo. España era una mezcla de veteranía y juventud. A los Camacho, Goicoetxea, Gallego, Víctor o Gordillo, se unían unos jovencísimos Butragueño, Míchel o Eloy, que aportaban calidad y frescura a esa selección. Miguel Muñoz era el técnico.

Era una época complicada, las convocatorias estaban marcadas por las rivalidades Madrid-Barça y el ambiente no era similar al actual. En aquel Mundial se quedaron sin jugar, por diferentes y extraños motivos, futbolistas como Carrasco, Setién y Rincón…
Las alineaciones eran políticas en alguna ocasión, me refiero a que se buscaba la paridad Madrid-Barça, más que el rendimiento real.

España venía de golear a una gran Dinamarca por 5 a 1 en octavos y era favorita. En aquel partido hubo un hándicap. Los centrales titulares, Maceda y Goico, no podían jugar. En el caso de Maceda, por la lesión que se produjo en el partido inaugural ante Brasil, que le retiraría del fútbol posteriormente. En el de Goico por acumulación de tarjetas.
El partido acabó empate a uno y el gol belga llegó en un centro lateral de Vercauteren, que Ceulemans aprovechó de cabeza, justo por el centro de la defensa. Señor empató a 5 minutos del final y en los penaltys, el fallo de Eloy Olalla nos sentenció.

La otra oportunidad, a parte de EEUU 94 ante Italia, fue en el Mundial de Corea y Japón 2002.
España eliminó a Eire por penaltys en octavos y ante Corea del Sur, en cuartos, tenía dos hándicaps. El primero, era la condición de anfitrión de Corea del Sur y la segunda, las molestias musculares de Raúl. En aquel momento, Raúl estaba en la mejor forma de toda su carrera. Su baja fue decisiva.

Helguera recriminó a El Ghandour

España no jugó bien. Corea del Sur, excelentemente preparada por Guus Hiddink, apretó a la selección y no la dejó jugar. Además, el colegiado egipcio, Al-Ghandour, le birló dos goles legales a España que hubieran cambiado el signo del partido.
En los penaltys caímos y nos quedamos fuera.

Ahora todo puede ser diferente. Esta generación de futbolistas es muy buena y además ha tenido la pizca de suerte que hace falta en estas competiciones. Hay que respetar a Paraguay, mañana os hablaré de ella, y si ganamos, podremos soñar con las semifinales.

Por cierto, he sido muy crítico con la actitud de Luis Aragonés y sus comentarios en la cadena de televisión, Al Jazzera, donde comenta el Mundial. Ayer, en declaraciones a Radio Montecarlo, en el programa que dirige Luis Fernández (Ex-jugador de la gran Francia de la primera década de los 80 y ex-entrenador, entre otros, del Athletic de Bilbao), alabó a Del Bosque diciendo que tenía gran mérito en lo que estaba haciendo. Rectificar es de sabios.

Luis y Del Bosque

El fútbol español le debe mucho a Luis Aragonés por el estilo que le dio a esta selección y por lograr el Campeonato de Europa. De él, se espera apoyo y elegancia, sin mentir, analizando el fútbol de España, pero hay muchas formas de decir las cosas y Luis está obligado a ser elegante y señor. Igual que pedía que la gente fuera con él y en su día nadie lo fue. Por eso, lo que no quieras para tí, no se lo hagas a los demás. Me alegro de su rectificación, así sí, Don Luis.

El Atlético de Madrid alcanza una final europea 24 años después….

Fillol, Tomás, Arteche, Ruiz y Clemente en defensa, Julio Prieto, Landáburu, Quique Ramos y Marina en el medio, junto al “Polilla” Da Silva y el “Negro” Cabrera arriba, fueron los 11 hombres que Luis Aragonés hizo saltar al césped del estadio Gerland de Lyon el 2 de Mayo de 1986, para enfrentarse al conjunto, que por aquel entonces era una máquina de hacer fútbol en la Europa del este, el Dinamo de Kiev de los Belanov, Demianenko, Rats, Zavarov y compañía…

Alineación tipo de la temporada 1985-86

24 años después, el próximo 12 de Mayo, en el estadio Nordbank Arena de Hamburgo, Quique Flores decidirá si De Gea, Ujfalusi, Domínguez, Perea y Antonio López en defensa, Reyes, Assunçao, Raúl García y Simao en el medio, junto al “Kun Agüero y Diego Forlán arriba, son los encargados de traer a Madrid la Europa League para el conjunto rojiblanco. Su rival será el Fulham inglés que dirige Roy Hogdson y que tiene como máxima estrella al delantero inglés Bobby Zamora.

Hace 24 años fue la final de la Recopa y aquel Dinamo de Kiev era la base de la selección rusa del momento, que pasó como una apisonadora por Lyon venciendo 3 a 0 a los rojiblancos.

Ahora todo es diferente, el Atleti es muy superior al Fulham y lo debe demostrar. Ayer se clasificó a “lo atleti”, sufriendo mucho y con un gol decisivo en la prórroga de Diego Forlán, su gol puso el 2-2 en la eliminatoria y por el valor doble de los goles en campo contrario, significó el pase a la final.

Forlán, extraordinario ayer.

El Liverpool comenzó arrollador y puso cerco a la meta de De Gea. 15 minutos le costó al Atleti pasar de medio campo y acercarse a las inmediaciones de la meta de Reina.

Pero el Liverpool tiene más empuje que fútbol, Mascherano es oficio puro y Aquilani, autor del primer gol al filo del descanso, pone algo de toque en el medio. La creatividad depende de Benayoun y Gerrard, pero la baja de Torres arriba es mortal para los reds.

Aquilani, autor del primer gol

Ni Babel, ni Kuyt, más extremos que delanteros en mi opinión, tienen la entidad que merece el Liverpool para ser los delanteros del equipo.

El Atletico sufrió más por el propio Anfield y por el nombre del rival, que por el propio nivel del equipo inglés.

Mención especial para un soberbio Perea ayer, el trabajo de Paulo Assunçao en la medular y la calidad suprema de tres hombres: “Kun” Agüero, Forlán y Reyes.
Además De Gea tiene pinta de portero grande, muy grande.

De Gea, va para grande

Es una pena la baja de Tiago en la Europa League, con el portugués ayer, el Atlético no hubiera pasado tantos apuros.

El 1-0 con el que se llegó al final de los 90 minutos, dió paso a la prórroga, y a los 5 minutos de la primera parte del tiempo suplementario, Benayoun hizo el 2-0 que eliminaba al Atlético de Madrid.

En el minuto 102, un extraordinario servicio de Reyes lo remató Forlán, en un gesto técnico complicado, para marcar el gol que a la postre certificaba el pase de los rojiblancos madrileños a la gran final.

Llevo años diciendo que el Atlético de Madrid siempre ha sido un grande y ahora sólo vuelve al lugar que nunca debió abandonar.
Enhorabuena al conjunto de la ribera del Manzanares por volver a ocupar un lugar importante en el fútbol europeo.

El CSKA y los equipos de la extinta URSS…

Anoche el CSKA de Moscú eliminó al Sevilla en los octavos de final de la Champions League.

Krasic saliendo de un regate

El CSKA tiene excelentes jugadores como Dzagoev (ausente ayer), el japonés Honda, Aldonin o el croata Krasic. No me sorprendió su clasificación. Tendemos a menospreciar a los equipos de la ex-Unión Soviética y es un error.

Honda, futbolista del CSKA

Además, desde hace unos años, los equipos ucranianos y rusos fichan buenos jugadores brasileños y argentinos, que dotan a sus equipos de más calidad y empaque. Para muestra el Shakhtar Donestk del año pasado, que ganó la Copa de la UEFA con buenos futbolistas, como el rumano Rat o los brasileños Ilson y Fernandinho.
El Zenit de San Petesburgo, también se proclamó vencedor de la UEFA en la temporada 2007/08, con jugadores como Denisov, Arshavin, Zyrianov o Tymoschuck en sus filas.
Evidentemente no es por casualidad.

Pero hace muchos años que los equipos “soviéticos” me llaman la atención. Antes de la llegada de los jugadores extranjeros a las ligas rusa y ucraniana, cuando Europa estaba separada por el telón de acero, la URSS a nivel de selección y los equipos rusos, ya realizaban un gran fútbol.

Tanto rusos como ucranianos, fundamentalmente, mantienen las señas de identidad de los equipos de extinta Unión Soviética cuando juegan bien.
Son equipos que atacan y defienden en bloque y que como tengan el día, le pintan la cara a cualquiera.

Rinat Dassaev

Recuerso a la URSS del Mundial de España 82, un equipo que contaba con futbolistas como Blokhin, Shengelia o Dassaev, y que un árbitro español llamado Lamo Castillo, “atracó” de mala manera, en un partido de la primera fase ante Brasil.

También la URSS de la Eurocopa de 1988 en Alemania, alcanzando la final y sólo perdiendo ante la Holanda de Gullit y Van Basten. La URSS contaba con jugadores como Belanov, Protassov, Aleinikov o Mikhailichenko en sus filas.

Sergei Aleinikov

A nivel de clubes, el Dinamo de Kiev (ahora ucraniano) de 1986, era una máquina de hacer fútbol. Goleó 3 a 0 al Atlético de Madrid en la final de la Recopa de ese año en Lyon. Demianenko, Belanov y Zavarov eran algunos de sus mejores futbolistas.

Igor Belanov

En la temporada 1990/91, el Spartak de Moscú de unos “desconocidos” por aquel entonces, Radchenko, Karpin o Mostovoi, goleó 0 a 3 al Madrid en el Benabéu, eliminándole en cuartos de final de la antigua Copa de Europa.

Ya digo que no son regulares, pero si tienen el día te ganan y te pueden arrasar.
Ojo a CSKA en esta Champions y al Rubin Kazan en la Europa League, yo no los descartaría.

Vuelve el A.C. Milan al Bernabéu…

Hoy hay aroma de partido grande en el Santiago Bernabéu. Real Madrid-Milán o lo que es lo mismo: 16 Copas de Europa sobre el césped. Estamos en una época en la que los grandes ya no dominan en Europa como antaño.

El Milán, que tiene a Ronaldinho como máxima estrella, ya no es el que era y tampoco domina como antes.

Ronaldinho con el Milán

Ayer mismo vimos como el Rubin Kazan ganaba en el Camp Nou, el Inter no era capaz de ganar en casa al Dinamo de Kiev, el Liverpool tampoco al Olympique de Lyon…

Cualquier equipo un poco ordenado, bien fisicamente, con un par de tíos rápidos arriba y un poco de suerte te hace un lío.

A finales de los 80 y primeros de los noventa el Milán ejerció un dominio aplastante en el fútbol europeo. Fue el primer equipo que aplastó a sus rivales desde la defensa. Cambió el fútbol defensivamente hablando. No sé si para bien o para mal pero lo cambió.

La coordinación que había entre Tassotti, Costacurta, Baresi y Maldini para dejar a los rivales en fuera de juego era asombrosa. Los equipos rivales quedaban atrapados una y otra vez en la trampa.

A nivel mediático el Milán también supuso una revolución. A España nos llegó la imagen de un equipo que tenía todo estudiado al más mínimo detalle, que salía perfectamente uniformado a entrenar (Aún tengo pesadillas con aquellas camisetas rojas que ponía Mediolanum y aquellos pantalones y medias negras que hacían que parecieran un ejército invencible), un equipo que entrenaba mañana y tarde en una especie de ciudad, desconocida por aquel entonces, como era Milanello…

En España no existía un caso igual. El Real Madrid se topó con ellos en las “semis” de la Copa de Europa de la temporada 1988-89. El 1-1 del Bernabéu en la ida dio lugar a un partido de vuelta en San Siro que permanece en la retina de todos los madridistas. El Milán ganó por aplastamiento: 5-0. En una noche que le costó el puesto a Bennhaker a final de temporada y supuso el final en el club de jugadores emblemáticos como Ricardo Gallego o Camacho por ejemplo.

Milán de la final de la Copa de Europa  de 1989

En la siguiente temporada, 1989-90, se encontraron otra vez, esta en octavos de final. El Milán volvió a ganar la eliminatoria. En la ida ganó por 2-0 en San Siro, con un lamentable arbitraje de un alemán llamado Aaron Smichdhuber, que pitó penalty en una falta de Buyo a Van Basten un metro fuera del área.
En la vuelta el Madrid ganó 1-0 y fue insuficiente. Fue increíble ver a Hugo y Butragueño caer una y otra vez en fuera de juego. Nunca he vuelto a ver una exhibición defensiva semejante.

Ese Milán no era sólo defensa, en el medio y arriba unos “desconocidos” llamados Rijkaard, Gullit y Van Basten eran demoledores.
Con Sacchi y en menor medida con Capello marcaron una época.

Han pasado 20 años y ni el Madrid ni el Milán son iguales. Hoy en día el Madrid es un proyecto nuevo en formación y los rossoneros son un equipo muy veterano, que también ha dado gloria al club, pero en claro declive.

Lo que no cambia es el tufillo de partido grande, de partido de Champions de los de verdad.

¡A disfrutar!

Lo que pudo ser y no fue…

A la espera del sorteo de Champions y el comienzo de la liga volvemos a hablar un poco de la historia del fútbol.

Dicha historia esta llena de jugadas que han pasado a la historia por lo que podrían haber sido y no fueron. Todos los aficionados recordamos acciones como “El gol de Pele” en México 70 (que no llegó a entrar), la parada de Gordon Banks en ese mismo mundial ante Brasil o el fallo de Julio Salinas en USA 94 ante Italia entre otras…

Una de estas acciones que tenemos grabada a fuego los aficionados españoles, fue el gol que pudo ser y no fue de Julio Cardeñosa ante Brasil en la fase previa del Mundial de Argentina 1978.

España llevaba 8 años sin acudir a una cita mundialista, concretamente desde el Mundial de Inglaterra en 1966. Habíamos llegado al Mundial de Argentina tras el trascendental gol de Rubén Cano en el “Pequeño Maracaná” de Belgrado, que sirvió para derrotar a Yugoslavia en un partido que fue una batalla campal.

Una vez en tierras argentinas, la concentración no fue todo lo placentera que hubiera sido deseable. España se concentró en “La Martona”, un lugar que no tenía las condiciones necesarias para prepararse para una competición así.

La selección de Ladislao Kubala quedó encuadrada en el grupo 3, con Austria, Brasil y Suecia. Se clasificaban las dos primeras. España debutó mal en el torneo, en un decepcionante primer partido cayó ante Austria por 2-1, Schanner y Hansi Krankl marcaron para Austria, el gol de España lo hizo el gol del jugador del Athletic de Bilbao, Dani.

Tras esa derrota llegaba el segundo encuentro ante una Brasil venida a menos. Tras su victoria total de México 70, los brasileños recorrían su travesía del desierto. Tras un mal papel en Alemania 74, llegaban a Argentina 78 con ganas de resarcirse pero sin un gran equipo. El equipo lo formaban veteranos ilustres como Rivelinho, buenos jugadores como Dirceu o Roberto “Dinamita” y prometedores jóvenes, que triunfarían en nuestro Mundial cuatro años después, como Toninho Cerezo o Zico.

En España destacaban jugadores como el atlético Leal, los madridistas Juanito y Santillana, el barcelonista Asensi y el bético Julio Cardeñosa. Fue precisamente éste el protagonista del encuentro.

Aquel 7 de Junio de 1978, en el Estadio José M. Minella de Mar de Plata, España y Brasil jugaban un encuentro muy aburrido. A un cuarto de hora del final, Santillana ganó un balón aéreo a Leao y la pelota quedó muerta a los pies de Julio Cardeñosa.

El bético controló y dudó. Pensó en rematar de primera, prácticamente a puerta vacía. Cuando se decidió, tras avanzar dos metros en un control poco acertado, el disparo le salió raso y flojo a la izquierda de la porteria. Para entonces, el defensa Amaral estaba situado sobre la línea de gol para despejar con su pierna izquierda. El tiro posterior de Leal fue rechazado por el portero brasileño.

El partido terminó 0-0 y España estaba prácticamente eliminada. De nada sirvió la victoria por 1-0 ante Suecia, con gol de Asensi, en el tercer encuentro. Volvimos para casa con la sensación de otra “gran oportunidad” perdida.

Así, se fraguó la historia de uno de los “goles” más famosos de la selección española. Resulta curioso que hablemos de gol en uno de los no goles más recordados por los aficionados españoles.

Video de la jugada:

La Ley Bosman…

Desde que inicié mi colaboración con Retrofootball, estoy refrescando en mi memoria el fútbol de los 80 y primeros de los 90.

No sé la razón concreta, pero creo que el fútbol de esos años tenía un encanto que no tiene ahora. La principal diferencia la marcó la “Ley Bosman”.

El 15 de diciembre de 1995, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó una sentencia por la cual:

- Declaraba ilegales las indemnizaciones por traspaso y los “cupos de extranjero” de jugadores nacionales en estados miembros de la Unión Europea.

Esta sentencia se produjo tras la denuncia de Jean Marc Bosman, futbolista profesional belga, que denunció al RC Lieja (Su club en 1990), a la Federación Belga y a la UEFA, porque alegaba que las normas de traspaso de estos organismos le habían impedido el traspaso al US Dunquerque (Modesto club francés).

Jean Marc Bosman

Desde entonces el fútbol cambió. Yo no cuestiono la sentencia y además el fútbol no puede permanecer al margen del resto del mundo, pero para mí se ha perdido parte de la identidad en la relación afición-club.

Esta sentencia ha provocado que el “baile” de jugadores año a año incremente sobre manera. Los representantes de futbolistas se frotan las manos cada verano. Esto es simplemente un dato objetivo.

El caso del baloncesto es más extremo aún. Las plantillas cambian radicalmente año a año y para los aficionados es muy difícil coger cariño a un jugador o identificarse con él.

Mi argumento lo contemplo desde mi gusto personal, no cuestiono la justicia de la sentencia.

Igual que me gustaba más que los jugadores llevaran los números del 1 al 11, me gustaba más que los clubes tuvieran más jugadores nacionales. No me refiero sólo a los clubes españoles, también me gustaba más el Bayern con 8 alemanes, el Milán con 8 italianos y el Liverpool con 8 ingleses en su once inicial.

La Ley Bosman ha hecho mucho daño a las canteras, hay clubes que dan la oportunidad antes a gente como Drenthe o Huntelaar (Real Madrid), Cabrera o Cleber Santana (Atlético de Madrid) que a jugadores como Miguel Torres, Álvaro Negredo, Domingo o Camacho, que seguramente sean mejores y más baratos.

Esto no es óbice para que a veces se utilice la palabra “cantera” para hacer demagogia.
Por el hecho de ser canterano, uno no se merece jugar, pero si se merece por lo menos igualdad de condiciones respecto al resto.

Una buena noticia para el fútbol es que este año el Barça haya sido campeón de Europa con Valdés, Puyol, Xavi, Iniesta o Piqué entre otros…

Por desgracia no se repite mucho este ejemplo, la gente pensará que soy un retrógado, pero el fútbol tiene unas características históricas que hacen que no se pueda comparar con nada más.

Creo que cualquier aficionado del Liverpool, por ejemplo, recuerda con más cariño al equipo de Alan Kenedy, Phil Neal, Michael Robinson o Kenny Daglish entre otros, que no recordará al de Dirk Kuyt, Xabi Alonso, Jerzy Dudek o Hyppia. Y los dos han sido campeones de Europa.

Keny Daglish

Cuestión de identificación con un club, al menos, así lo veo yo.

¿Es rentable fichar brasileños en la liga española…?

Siempre he tenido un dilema sobre la conveniencia o no de fichar jugadores brasileños.
Sobre el papel, dan más espectáculo que nadie, son del país pentacampeón del mundo y muchos de ellos consiguen llenar un estadio ellos sólos.

Selección brasileña del Mundial de Alemania 2006

La realidad no siempre es así. En España hemos tenido ejemplos de todo tipo y condición:

- Algunos han sido excelentes futbolistas y no muy buenos profesionales.

- Otros han sido excelentes futbolistas y excelentes profesionales.

- Por último hay una tercera categoría: Los “paquetes históricos”, que se han aprovechado de la coartada de ser brasileños para prometer el oro y el moro, al final su rendimiento ha sido nefasto.

Repasando las últimas décadas, encontramos ejemplos de las tres categorias:

- De la primera ha jugado en nuestra liga gente como Donato, que llegó del Vasco de Gama y jugó a buen nivel en el Atlético de Madrid y en aún mejor en el Deportivo de la Coruña. La longevidad de su carrera es buena muestra de su profesionalidad.

Bebeto y Mauro Silva, que junto a Fran y Arsenio en el banquillo, crearon el “Súper Depor” y dieron un rendimiento espectacular. Mauro es para mi el ejemplo perfecto de medio – centro defensivo.

Mauro Silva, emblema del Súper Depor

Mazinho en el Valencia y en el Celta, Roberto Carlos en el Madrid (Durante muchas temporadas fue el mejor lateral izquierdo del mundo) y ahora Kaká, que parece de esa estirpe de buenos futbolistas y buenos profesionales, continuaron y continúan la saga.

- De la segunda categoría, tenemos varios ejemplos:

A primeros de los 80 llegó a nuestra liga el brasileño Pintinho, era un futbolista rápido, potente y muy hábil. Su afición por el gol era directamente proporcional a su afición por la noche. En el Sevilla dejó muestras de su calidad, también jugó en el Cádiz aunque allí no hizo nada.

Pintinho con la blanca sevillista

Después llegó Romario. Sobran las palabras. Como dijo Valdano:” Era un jugador de dibujos animados”

Otro ejemplo es Ronaldo Nazario de Lima, que a mi me provoca un gran dilema. Creo que es el mejor delantero centro (Junto a Hugo, Romario y Van Basten) que yo he visto jamás. Rindió en el Barça y en el Madrid. Es cierto que algunas conductas no han sido las adecuadas en su carrera, pero también es cierto que si no eres buen profesional, no te recuperas de las dos terribles lesiones de rodilla que ha tenido (Año 2000 con el Inter y año 2007 con el Milán).

Ronie con el Corinthians

El último ejemplo lo tenemos con Ronaldinho, tres años espectaculares en el Barça y dos para olvidar…

- En la última categoría recuerdo gente como Renaldo, aquel brasileño que llegó al Depor diciendo que era una mezcla de Romario y Ronaldo. Sin comentarios…

A finales de los 80 jugó en el F.C Barcelona el brasileño Aloisio Pires y fue un fracaso. Lo trajo Cruyff, jugaba de central y era un coladero. Lo más gracioso estaba en su ficha. Nació en una localidad de Brasil llamada “Pelotas”. En los cromos podías leer:”Aloisio Pires, nació en Pelotas….”

Aloisio Pires

También recuerdo a Ramón Mendoza (q.e.p.d) cuando fichó a Vitor y dijo que era el nuevo Cafú…

La Bundeslisga ya no tiene tirón…

El Bayern de Münich lucha deseperadamente por retener a Frank Ribery. El francés tiene claro que quiere jugar en el Real Madrid y está presionando con su actitud en los entrenamientos y con sus declaraciones para que el Bayern le traspase.

Todo esto me ha hecho reflexionar sobre la pérdida de interés y de nivel de juego que ha sufrido la Bundesliga en los últimos 15 años.

Ribery celebra un gol este año

Son muy pocas las estrellas europeas que van a jugar allí. Los grandes equipos alemanes, históricamente hablando, han perdido su lugar en el fútbol europeo. Sólo el Bayern mantiene su nombre, aunque tampoco es el equipo de los años 70 y parte de los 80, donde jugaron nombres como Beckenbauer, Müller, U. Hoeness, Matthaüs, Brehme, Aüghentaler y compañía…

Beckenbauer con la roja del Bayern

Este año he seguido un montón la liga alemana y puedo deciros que la irregularidad ha sido la nota predominante. El sorprendente campeón ha sido el Wolfsburgo, que ha contado con dos grandes delanteros, el brasileño Grafite y el bosnio Dzeko, algún buen centrocampista como el brasileño Josúe y buenos defensas como el italiano Barzagli, pero no es un gran equipo.

Equipos como el Hamburgo, Hertha de Berlín, Stuttgart y el propio Bayern han podido ser campeones, pero la liga se ha igualado por su bajo nivel.

El histórico B. Monchesgladbach, donde jugaron gente como Heynckes o Stielikie en los años 70, ha salvado “in-extremis” la categoría. Este año ha destacado el joven Baumjohan (Ya fichado por el Bayern Munich) o el nortemaricano Bradley.

El Hamburgo, aunque haya estado peleando por la liga, no tiene nada que ver con el histórico conjunto alemán de los últimos años de la década de los 70 y primeros años de los 80. En aquel equipo jugaba gente como Keegan, Kaltz, Hrubesch o Magath.
Llegaron a jugar y a ganar una final de la Copa de Europa en 1983 ante la Juve, ganaron 1-0 con un golazo de Felix Magath.
Ahora destaca gente como los croatas Olic y Petric. Son buenos futbolistas pero de segunda línea en el fútbol europeo.

Manfred Kaltz con la camiseta del Hamburgo

El VFB Stuttgart tampoco es el equipo de finales de los 80, donde jugaban Guido Buchwald y Jugen Klinsmann. Ahora destaca Mario Gómez (Ya jugador del Bayern), el internacional Hitzlsperger, el veterano portero Lehman o Cacau. También son jugadores de segunda fila a nivel europeo.

El B. Dortmund no es el de los años 90, no han encontrado recambio ni sustitutos para los Kohler, Sammer, Zorc, Chapuisat o Moller. Sus estrellas ahora son el paraguayo Valdez, el brasileño Dedé, el veterano Sebastian Kehl o el prometedor central serbio Subotic (Es un futbolista me encanta).

Neven Subotic con el B. Dortmund

El propio Bayern no atraviesa su mejor momento. En la eliminatoria de esta temporada, en octavos de final de la Champions, ante el Barça se pudo ver que sólo Ribery era un jugador de primerísimo nivel.

Sería muy bueno que la Bundesliga recuperará su verdadero nivel para el fútbol europeo. Uno de los motivos por los que Ribery quiere salir del Bayern es, sin duda, el bajo nivel actual de la liga alemana.