Saúl enarbola el cambio

Pinta bien la Liga de Naciones. A falta de los partidos entre semana, la competición ha dejado ya encuentros de buen nivel, para las alturas de curso en la que nos encontramos. Había mucha expectación por ver el estreno de la España de Luis Enrique y el choque de Wembley no defraudó.

La nueva España

El Barcelona de Luis Enrique se caracterizó en sus tres años por ser un equipo dónde primaban los delanteros por encima de los centrocampistas. La enorme influencia de Neymar, Messi y Luis Suárez, primó sobre todo lo demás. El Barça del juego de posición viró hacia un equipo de ida y vuelta. Resolvía los partidos y ganó títulos gracias a su enorme categoría en ambas áreas.

España apunta algo similar. El partido fue un intercambio de golpes dónde finalmente la selección se llevó el gato al agua. Es muy pronto para sacar conclusiones, pero Saúl Ñíguez enarbola la bandera del nuevo estilo. Un centrocampista completísimo. Partiendo de la posición de interior izquierdo en el 4-3-3, despliega todo su potencial. Ha pasado de no jugar un minuto en el Mundial a principal candidato para dar forma a una nueva idea de juego, más vertical y directo. Su primer tiempo fue primoroso. Rodrigo fue otra de las buenas noticias. Un delantero de los denominados modernos. Jugador de movilidad permanente, buen pie para asociarse y gol. Además, un buen rematador. Tiempo habrá de comparaciones con Diego Costa. Luis Enrique sabrá aprovechar las virtudes de ambos en función del rival. Me gusta más arriba que jugando en la banda derecha.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(Foto Diario Marca)

No todo fue positivo, España replegó mal. Inglaterra juega sin centrocampistas, los interiores son mediapuntas, y sus virtudes principales están en las transiciones rápidas y el balón parado. Dani Carvajal hizo un primer tiempo soberbio en ataque, pero con el paso de los minutos fue sufriendo a su espalda. Algo similar le ocurrió a Marcos Alonso, aún faltó de acoplamiento. Esta idea de juego abocará a los defensas a muchos uno contra uno al límite y ahí no estuvieron finos los cuatro de atrás. En el tramo final emergió David De Gea. Salvó a la selección española con un par de intervenciones que recordaron al De Gea del curso pasado en la Premier, un portero que bajo palos es magnífico. Ojalá sea el comienzo de su mejoría.

Löw busca el orden

Alemania y Francia dejaron un empate y varios matices dignos de comentar. Löw priorizó no perder y jugó con dos centrales como laterales, Ginter y Rüdiger, devolvió a Kimmich al mediocentro, tras ser ya indiscutible en el Bayern como lateral derecho y escoró a Werner a la izquierda, dejando arriba a Marco Reus como falso nueve. Cambió profundidad por solidez. No todo le salió bien, mereció más y debió ganar, de no ser por Areola, pero Alemania anda lejos de lo que fue hace muy poco. Lo mejor quizá fue la actuación de Werner cerca de la banda izquierda. No marcó, pero le dio la noche a Pavard. En el Mundial los mejores minutos de Alemania llegaron en las segundas partes cuando, ya necesitados, entraba Mario Gómez y el delantero del Leipzig se tiraba a la banda.

Pogba y Mbappé al mando

Francia completó un buen primer tiempo anoche ante Holanda. Llevando la iniciativa con un gran Pogba, que aumenta registros como centrocampista cuando hay que gobernar el partido, y con un Kylian Mbappé desatado. Necesita llegar al área, no estar. Desde la derecha irrumpe, con y sin balón, para ser un arma mortífera. Bajó su nivel en la segunda parte, como toda la selección gala. Aún no está Griezmann, pero se le espera. El segundo acto de Saint-Denis dejó un golazo de Giroud, tras un buen pase Mendy. El tanto viene a premiar su trabajo oscuro, pero fundamental en este equipo, desde que entrase en la segunda parte del estreno mundialista ante Australia.

Con ustedes, Frenkie de Jong

Holanda perdió, pero tiene argumentos para pensar en la redención. Koeman asienta el equipo sobre una defensa de nivel con De Ligt, van Dijk y Blind. Por detrás de ellos Cillessen y por delante, Frenkie De Jong. Un jugador distinto, elegante e inteligente a partes iguales, recupera y administra el juego con eficacia. Es imposible viéndole jugar no recordar al primer Frank Rijkaard, menos potente, pero igual de cautivador. En el Ajax ejerce como escudero de Schone en un 4-2-3-1, en la selección inicia el juego desde atrás y el curso pasado en su club le vimos de falso central, iniciando y acabando jugadas. No parece tener techo.

Scaloni cambia la idea

Hubo tiempo para echar un ojo al debut amistoso de la Argentina de Lionel Scaloni, ante la débil Guatemala. Sin Messi, pero con un mediocampo que probablemente ilusionará a Leo para volver. Con Paredes de pivote, Lo Celso y Palacios en los interiores. Todos con buen pie. Argentina hizo un buen primer tiempo, con protagonismo especial para Lo Celso, jugando con libertad y su espalda a buen recaudo, es un talento infinito. Aquel partido de mediocentro sin serlo, en el Bernabéu, le hizo daño a ojos del gran público. Cristian Pavón en la derecha se convierte en un puñal. Venía de dar una exhibición ante Vélez en liga con un golazo, entrando por la derecha como un avión, y un pase al espacio, tras una conducción por la izquierda, que acabó en penalti. El golito en el estreno de Gio Simeone completó el póker de buenas noticias para una Argentina ilusionante. Veremos si el tiempo confirma los buenos presagios.

Miguel angel

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