Mi desván del Mundial. Día 9

Las dudas de Tite

Abre la jornada Brasil. Dejó 25’ minutos  muy buenos en su estreno ante Suiza. Después reguló y lo pagó caro. Suiza es un buen equipo, serio, y ordenado. Encontró el empate y supo maniatar a una canarinha justita en la generación de fútbol. Neymar anda lejos de su mejor nivel, aún. Le cosieron a patadas, por cierto. Fagner por Danilo, en el lateral derecho, parece el único que cambio que introducirá Tite ante Costa Rica. El otro cambio es devolver la capitanía a Thiago Silva. Coutinho seguirá como interior. Pienso que es un acierto. Los últimos éxitos de Brasil en los Mundiales llegaron con centros de campo de hormigón y delanteras de seda. Lo ideal es un equilibrio. Coutinho es fundamental para que Brasil genere fútbol.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Costa Rica cayó en su estreno. Han pasado cuatro años desde su gran Mundial en Brasil. Pero la sensación es que hace mucho más tiempo. Keylor fue el mejor ante Serbia, pero no parece suficiente. El equipo perdió solidez y velocidad en defensa. Volverá Bryan Oviedo como carrilero izquierdo. Arriba dependen del talento de Bryan Ruiz, ya veterano y con menos chispa, y la electricidad de Joel Campbell. No fue titular ante Serbia. Hoy se le espera, veremos si está, porque su inclusión en el once no es segura.

Mazinho por Raí

Brasil acabó la fase de grupos del Mundial de EEUU con dos victorias y un empate, seis goles a favor y uno en contra. Dunga y Mauro Silva trabajan a destajo en mediocampo y por delante Raí, mediapunta del Sao Paulo y hermano del gran Socrátes, un jugador lento y de mucha calidad, era el abastecedor de Bebeto y Romario.

Una duda rondaba la cabeza de Parreira, seleccionador brasileño. Los contrarios llegaban mucho a la espalda de Jorginho, el lateral derecho que volaba en sus incorporaciones al ataque. En octavos esperaba el anfitrión, EEUU. Parreira prescindió de Raí y dio entrada a Mazinho. Junto a Mauro Silva y Dunga formaron el mejor trivote de la historia. Mazinho deslumbró después en Valencia y Vigo. En el resto del Mundial hizo de guardaespaldas de Jorginho. El final del campeonato no hace falta que os lo cuente.

El objetivo de agrandar la leyenda

Nigeria hará varios cambios en el once. La derrota ante Croacia no le permite tropezar nuevamente. Podrían entrar el lateral izquierdo, Echiejile, el mediocentro Onazi y el extremo izquierdo del Crotone, Simi Nwanko, en el once. Arriba puede optar por mantener a Ighalo o jugar la baza de la velocidad al espacio con Musa. Nigeria hizo una fase de clasificación magnífica, dejando atrás a Zambia, Camerún y Argelia, aunque decepcionó en su estreno en este Mundial.

No hace tanto que Islandia era la cenicienta de los grupos europeos de clasificación para Eurocopas y Mundiales. Hoy juegan un partido decisivo en un Mundial ante Nigeria. Sus señas de identidad están muy claras. Un 4-4-2 militarizado, difícil de rebasar para el rival, dos extremos a pierna cambiada, Gudmundsson, tocado y duda para hoy, y Bjarnasson, que trabajan la banda de maravilla. (Gislason tiene opciones de entrar en el once por Gudmundsson). Y el talento de Gylfi Sigurdsson, estandarte de esta generación. Ya apuntaba a ello en la Europa Sub 21 de 2011, en Dinamarca, la que ganó la España dirigida por Luis Milla. En su mano, la posibilidad de apear del camino a Argentina. Una victoria ante Nigeria agrandaría su leyenda metiendo pie y medio en octavos de final.

El zapatazo de Oliseh

La Beaujoire, Nantes. 13 de junio de 1998. Corría el minuto 77’ del estreno mundialista de Nigeria en Francia 98. El rival, la selección española. El marcador reflejaba empate a dos. Fue un partido de alternativas constantes, poco control y marcado por el error de Zubizarreta en la jugada del 2-2.

Un balón muerto en la frontal del área lo empalmó Sunday Oliseh para batir de nuevo a Zubi y dar la victoria a Nigeria. Bora Milutinovic daba saltos de alegría en el banquillo de las Águilas verdes. Los Rufai, Babayaro, Taribo West, Finidi, Mutiu y compañía, habían apuntado maneras en el Mundial 94, asombraron al mundo en los Juegos de Atlanta, dos años después, y cerraron el círculo en el Mundial de Francia. En octavos se cruzó Dinamarca, poniendo el cierre a la mejor generación de la historia del fútbol nigeriano.

Los chicos de Kolarov

Un misil tierra-aire de Kolarov batió a Keylor Navas y dio los primeros tres puntos a Serbia en el Mundial. Otra victoria ante Suiza significaría el pasaporte a los octavos de final. No hicieron un gran partido ante Costa Rica, pero apuntaron mimbres para concebir esperanzas de llegar a la segunda fase. El central de la Fiore, Milenkovic, y el delantero, Mitrovic, rayaron a un gran nivel. Merece la pena esperar a Milinkovic-Savic. Ante los ticos jugó en la mediapunta y él rinde mejor como en la Lazio, de interior izquierdo, con metros por delante para explotar su zancada. Es un jugador potente y elegante a la vez. Veremos que decide hoy el seleccionador, Mladen Krstajic.

Vladimir Petkovic, seleccionador suizo, podría repetir el once del estreno ante Brasil. A Suiza le falta un gran “9”. Tiene opciones de jugar Embolo arriba por Seferovic. No es delantero centro, aunque en el Schalke ha jugado alguna vez arriba. La mejora defensiva, gracias a la pareja Schär-Akanji, y el orden que impera sobre la hierba, son garantías para competir bien durante todo el Mundial.

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