Mi desván del Mundial. Día 2.

Crece el talento luso

Debuta España. Tras la tormenta originada con la salida de Julen Lopetegui a dos días de comenzar el Mundial, el foco se centra de nuevo, afortunadamente, en lo deportivo. España y Portugal se enfrentan en un partido apasionante.

Portugal es una selección con más calidad que cuando se proclamó campeona de Europa en Francia hace dos veranos . Es posible que Fernando Santos decida jugar con cuatro medios. Una opción es hacerlo con William Carvalho, el metrónomo, Adrien Silva, una lapa no exenta de calidad que ya secó a Luka Modric en la última Eurocopa, Joao Moutinho, el pulsómetro del ataque  portugués de la última década, en la zona de tres cuartos, y Joao Mario, un jugador capaz de rendir en todas las posiciones del mediocampo. Otra opción más atrevida sería jugar con algún mediapunta cerca de un costado.

Arriba dos puntas, uno será Cristiano y la duda entre Bernardo Silva, André Silva o Gonzalo Guedes para acompañarle.

Hierro apuesta por la continuidad y es lógico. Parece que Nacho, Koke y Diego Costa parten con ventaja para ocupar el lateral derecho, el doble pivote y la punta de ataque. España intentará dominar con la pelota, va en su ADN. Será difícil encontrar fugas en un entramado portugués que concede poco. Portugal es una selección con ciertas dificultades para elaborar, pero con mucho poderío en ambas áreas y más calidad que hace dos años.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El infortunio del debut

España no suele tener suerte en los debuts mundialistas.  Krankl en el 78, Pecho de Águila, Zelaya,  en el 82, Bambridge anulando el gol de Míchel y Sócrates marcando en fuera de juego en el 86, el terrible partido de Udine ante Uruguay en el 90, con penalti de Rubén Sosa a las nubes incluido…

Hay un largo discurrir de tropiezos en la primera jornada de la fase de grupos para España. No siempre salió mal dejarse puntos en el estreno. En Sudáfrica 2010, la derrota ante Suiza con aquel gol de Gelson Fernandes, fue el preludio de la página más bonita del fútbol español en su historia.

Se viene Cúper

Héctor Rául Cúper ha devuelto a Egipto a un Mundial 28 años después de la última vez. De la mano de Mo Salah, veremos si puede estar,  y custodiados por El Hadary. 45 años y 5 meses contemplan al guardián de la pirámide, veremos si es titular. Egipto no es una selección tan defensiva como suelen ser los equipos de Cúper, mantiene el orden y tiene mucho peligro arriba.

Enfrente estará Uruguay con el mismo seleccionador que la última vez que Egipto jugó un Mundial. El Maestro Tabárez se decidió por fin a renovar el mediocampo. Atrás quedan los guerreros, Arévalo Ríos y Álvaro González, jugadores clave en la última década del fútbol uruguayo. El relevo llega de la mano del talento: Vecino, Valverde, Betancur o Giorgian De Arrascaeta son el faro que ilumina el fútbol charrúa en la actualidad.

El verano del 90 en Cerdeña y Palermo

Tras sendos empates de los Faraones ante Países Bajos e Irlanda, el Grupo F se resolvió con un cabezazo del central inglés, Mark Wright. Ese gol privó a Egipto de disputar los octavos de final del Mundial de Italia. Era la selección egipcia de los hermanos Hassan y Abdelghany. Fue su última aparición en un Campeonato del Mundo hasta hoy.

Marruecos está de vuelta

Hervé Renard está haciendo un gran trabajo en la selección norteafricana. Llegó a cuartos de final en la última Copa de África y llega al Mundial con un equipo muy sólido. Lleva un año sin perder. Con Benatia liderando la defensa y  El Ahmadi barriendo todos los balones que se pierden en el mediocampo. Al rescate del juego aparecen Belhanda y el irregular y talentoso Hakim Ziyech. Juega con absoluta libertad en ataque. El Di María marroquí es un jugador capaz de poner en pie un estadio.

Enfrente estará Irán. Estuvo más de mil minutos sin encajar un gol en la fase de clasificación. En el banco, el experto Carlos Queiroz. Arriba una pareja que da miedo: Sardar Azmoun y Alireza Jahanbakhsh.  La movilidad de Azmoun y la zancada y poderío de Jahanbakhsh, son las dos bazas principales de Irán.

Matthäus acabó con el sueño

17 de junio de 1986, Monterrey, México. Marruecos se ha colado en octavos de final contra todo pronóstico en un grupo con Portugal, Polonia e Inglaterra. En la portería Ezaki Badou, mito del mallorquinismo, en mediocampo Mohamed Timoumi, que pasó por el Real Murcia dejando huella en La vieja Condomina. La República Federal de Alemania sufría. A dos minutos del final, con ambos equipos  firmando el armisticio de la prórroga, un zapazatazo de Lotthar Matthäus certificó el pase germano a cuartos y la eliminación marroquí. Esto ya es historia. Hoy se escribe un nuevo capítulo para Los Leones del Atlas.

Your email address will not be published. Required fields are marked *