Mi desván del Mundial. Día 1.

Rusia

Rusia y Arabia Saudí inauguran el Torneo. Rusia lleva muchos años alejada del primer orden mundial a nivel de selección. De la talentosa pero irregular generación que alcanzó las semifinales de la Eurocopa 2008 queda poco. El guardameta Akinfeev, el carrilero zurdo Zhirkov y el repescado capitán, Serguéi Ignasevich, por las bajas a última hora de los centrales Dzhikiya y Vasin.

Cherchesov arma un equipo con tres centrales. Un 3-4-1-2, normalmente. Aunque en el último amistoso ante Turquía probó con cuatro atrás. Alan Dzagoev sigue siendo el jugador de más calidad. Futbolista guadianesco, como le gusta decir al gran Sixto Miguel Serrano. En los últimos amistosos ha jugado de mediocentro, ante Francia, y en la mediapunta, ante Turquía. Para jugar de organizador le falta constancia, más cerca del área puede aflorar su irregular talento. Golovin apunta maneras de buen jugador. Tanto en la izquierda como por dentro. Además es bueno a balón parado.

La experiencia y buen hacer de Samedov y Zhirkov en los costados y la calidad del zurdo Aleksey Miranchuk arriba, junto a Smolov, son sus mejores argumentos.

 

 

 

 

 

 

 

 

La URSS en los Mundiales

Atrás queda el recuerdo la Unión Soviética en los Mundiales. Jugadorazos como Blokhin en el 82 y Belanov en el 86 y los árbitros. La URSS no tuvo suerte con los colegiados españoles en los Mundiales. Lamo Castillo ante Brasil en España 82, Sánchez Arminio como juez de línea en el 86 en aquel inolvidable URSS 3– Bélgica 4 y Soriano Aladrén en Italia 90, cuando también como juez de línea, indicó  al árbitro uruguayo Cardellino una mano fuera del área del defensa Kidiatulin como penalti. La derrota 2-0 ante Rumanía dejó a los soviéticos fuera del Mundial.

Arabia Saudí

Arabia Saudí es el rival de Rusia en el estreno del anfitrión. Con Juan Antonio Pizzi en el banco, tras sustituir a Van Marjwik tras la fase de clasificación. Pizzi hizo a la Roja chilena campeona de la Copa América Centenario hace dos años. La Chile de Pizzi volaba. Apretaba arriba al rival con su estilo voraz, vertical y directo. Tenía colmillo. Machacó a México 7-0 en una goleada histórica y se impuso por penaltis en la final a la Argentina del Tata Martino.

El actual equipo saudí no puede jugar igual. Es una selección lenta, con algún jugador de talento como el zurdo Yahya Al Shehri, que no llegó a debutar en el Leganés. Y con Al Muwallad y Al Dawsari, jugadores del Levante y Villarreal, en los costados.

Siempre Al Owairan

Pero juntar en la misma frase Arabia y Saudí y Mundial no se puede hacer sin acordarse de Saeed Al-Owairan y su gol a Bélgica en el Mundial de EEUU 94. Su carrera desde campo propio para terminar batiendo al gran Michel Preud’homme. Una versión algo atolondrada del gran gol de Maradona a Inglaterra. El gol de todos los tiempos. Es imposible no acordarse de Diego el día que comienza un Mundial. ¡A disfrutar!

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