Roberto Firmino, el activador

El Liverpool es un equipo con virtudes y defectos muy marcados. En ataque es un conjunto feroz, sobre todo cuando puede desplegarse y correr. Además intercala momentos de presión alta donde asfixia al rival. En defensa sufre, especialmente a la espalda de sus laterales y cuando sus centrales corren hacia atrás.

La explosión definitiva de Mohamed Salah en la élite del fútbol mundial eclipsa a otros jugadores reds. Mané y él son dos futbolistas devastadores al espacio. Verticales, incisivos, rápidos y con gol. Pero en fútbol hay jugadores de los que se habla menos y son de una importancia capital. Por lo que son capaces de hacer ellos mismos y por cómo afecta su juego al rendimiento de sus compañeros.

El Liverpool tiene un jugador fundamental para que su ataque sea tan dañino para el contrario: Roberto Firmino. Es el activador de Mané y Salah.  Hay tres claves fundamentales para entender la importancia del delantero brasileño en el sistema de Jurgen Klopp.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto: thisisanfield.com

Criterio en las contras

El Liverpool es un equipo muy directo en su forma de atacar. Cuando presiona arriba, recupera muy cerca del área rival y ataca a pocos toques, aplicando mucha velocidad en sus acciones. Cuando sale a la contra es muy vertical. No tiene centrocampistas para dominar los partidos con la pelota ni centrales de un gran nivel técnico para elaborar. Busca salir rápido y Firmino es el encargado de administrar las contras. Maneja bien el tiempo y el espacio, sabe cuando desmarcarse él, o cuando habilitar a sus compañeros con un pase al hueco. Juega bien de espaldas y tiene ese don de los elegidos para aplicar a cada jugada la velocidad que más le convenga.

Complemento perfecto

Salah y Mané son futbolistas de una sola dirección. Firmino hace mejor a los dos. En espacios reducidos, su nivel técnico le permite dejarles mano a mano delante del portero contrario en cualquier momento. Es el mejor socio de ambos. Su capacidad para desmarcarse y arrastrar defensas, genera espacios para que ambos lleguen de atrás. Incluso para Jordan Henderson, interior toda la vida y reciclado con acierto como mediocentro, pero al que le gusta, siempre que puede, asomar por el área contraria.

El gol

Además de sus virtudes colectivas, Roberto Firmino es un futbolista con gol. 15 tantos en la Premier y 11 en la Champions lo atestiguan. En el área es frío, eso le ayuda a definir con seguridad. No es un “9” puro, sería lo que ahora se conoce como un falso “9”. Pero se trata de un buen goleador. En Brasil pelea el puesto en la delantera con Gabriel Jesús y en el Liverpool es fundamental, como complemento perfecto de Salah y Mané, por un lado, y por su propia capacidad para ver puerta. Y en esa faceta es dónde se beneficia de jugar en un equipo que incorpora permanentemente al ataque sus laterales, Alexander-Arnold por la derecha y Andrew Robertson por la izquierda.

 

 

 

Your email address will not be published. Required fields are marked *