Mis respetos, Profesor

Uruguay está eliminado de la Copa América, la derrota uno a cero anoche ante Venezuela, unido a la victoria de México ante Jamaica, le deja fuera del torneo antes de disputar la tercera jornada de la fase de grupos.

Un lustro de éxitos

Esta generación uruguaya ha competido de maravilla en el último lustro. Cuartos del mundo en 2010 y campeones de América en 2011. A un nivel más discreto, cayeron en octavos de final en el Mundial de Brasil 2014 y en cuartos en la pasada Copa América.

El Profe Tábarez, Fernando Muslera, Maxi Pereira, Palito Pereira, Diego Godín, Mauricio Victorino, Arévalo Ríos, Nico Lodeiro, Luis Suárez y Edinson Cavani ya estaban en el Mundial de Sudáfrica. En el momento de la derrota, es obligatorio echar la vista atrás.

Luis Suárez

El Maestro Tábarez declaró en la previa que antes estaba la persona que las necesidades del equipo, en alusión al estado físico de Luis Suárez, ausente en los dos primeros partidos por su lesión en la final de la Copa española. Pese a que calentó anoche y mostró visiblemente su enfado por no jugar, Tábarez prefirió no arriesgar su integridad física. Con el paso de los días, Suárez debería valorar la valentía de su técnico. Para Tabárez hubiera sido más fácil ponerle, ahora los palos son para él.

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Uruguay echó de menos su voracidad. Esta generación uruguaya lleva en su ADN una forma incomparable de competir y Suárez es la descripción perfecta de la palabra competir aplicada al fútbol. Venezuela se puso por delante en la primera parte, Rondón aprovechó el rechazo del larguero tras un lanzamiento descomunal de Alejandro Guerra, a un nivel altísimo en Atlético Nacional, y adelantó a la Vinotinto.

Uruguay formó con un 4-4-2 de inicio, con Stuani cerca de un Cavani muy errático de cara a gol. En mediocampo una línea de cuatro con Carlos Sánchez y Gastón Ramírez en los costados. Uruguay no supo o no pudo dominar e instalarse en campo contrario en ningún momento con capacidad para hacer daño.

Los virajes de Dudamel

Venezuela ha llegado a la Copa América con una intención de tener el balón, por eso junta a Tomás Rincón y Arquímedes Figuera en mediocampo. No lo consiguió del todo ante Jamaica en su estreno. Anoche apostó por Adalberto Peñaranda y sacrificó a Luis Manuel Seijas. Rafael Dudamel, técnico venezolano, tenía claro que Uruguay tenía que llevar la iniciativa tras su derrota en la primera jornada, aunque no es su fuerte, y el jugador del Granada podía hacer mucho más daño a la contra en un costado que Seijas, al que le gusta más jugar por dentro pese a que jugase en banda izquierda el primer partido. Dotó al equipo de un perfil más contra golpeador.

Falta de un canalizador

Uruguay tuvo la pelota en el segundo acto, notó más que nunca su incapacidad para dominar a través del balón, ese ha sido quizá su gran problemas en estos años, aunque no le hizo falta tener una figura así para ganar en su momento. Una labor que hizo a las mil maravillas Diego Forlán, sin ser centrocampista, en la Copa América 2011, allí fue el costurero del equipo. Esa labor nunca ha sido capaz de hacerla igual Nico Lodeiro. Quizá no sea culpa suya, no es fácil ser Diego Forlán.

Uruguay se fue apagando en el partido, incluso dio la sensación que perdía parte de su vigor. El contexto en el que se jugó la segunda parte, perdiendo y teniendo que llevar la iniciativa, fue el peor posible para los charrúas.

No se puede ganar siempre, algo que olvidamos con frecuencia en el fútbol,  y esta generación uruguaya ha ganado mucho. Quizá sea momento de cambiar algunas piezas pero ahora, más que nunca, hay que ponderar lo que ha hecho esta generación dirigida por unos de los mejores técnicos de la historia del fútbol sudamericano: Óscar Washington Tabárez.

 

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