El Madrid vence de nuevo con Cristiano al frente

Mi crónica del Real Madrid – Juve para el Diario Fénix:

El Real Madrid venció por dos goles a uno a la Juventus de Turín sin convencer con su juego, apoyado de nuevo en un Cristiano que marcó las diferencias en la primera parte.

Cristiano, de penalti, bate a Buffon por segunda vezHoy tuvo un socio de excepción en el equipo rival, el buen central zurdo que es Chiellini no estuvo afortunado. El internacional hizo un penalti innecesario sobre Sergio Ramos y fue expulsado al comienzo del segundo acto por sacar el brazo cuando Cristiano le ganaba la carrera, aunque la roja directa fue excesiva.
Los blancos comenzaron muy activos. El dinamismo de los primeros minutos prometía un partido que fue cayendo con el paso de los mismos. De nuevo con Illarramendi por delante de la defensa asentando el equipo, los interiores fueron para Khedira y Modric. Los costados para un Di María soberbio en el esfuerzo y acertado en las asistencias en la derecha durante el primer acto, Cristiano arrancando desde la izquierda pero centrando mucho su posición como hace siempre que juega Marcelo y arriba un Benzema que lucha contra su propia ansiedad, su bajo momento de confianza, su posición en el campo y un Bernabéu dividido en torno a la figura del excelente jugador francés.
La Juve cambió su sistema habitual. Volvió a la defensa de cuatro que hace más de un año que no utilizaba. Sorprendió la presencia de Ogbonna como lateral izquierdo en detrimento de Asamoah. Prescindió del central Bonucci, el armador de juego desde atrás cuando forma con tres centrales y alineó al uruguayo Cáceres como lateral derecho ante la ausencia del suizo Lichtsteiner.
En la zona ancha colocó todos sus centrocampistas. Pirlo como regista al que los años le empiezan a recordar que no pasan en balde. Tendría que estar prohibido que el tiempo le recordarse su paso a futbolistas tan extraordinarios. El chileno Vidal, que completó un partido excepcional, y Pogba como escuderos, Marchisio estiró el campo en la derecha, Tévez cerraba sobre la banda izquierda en defensa y arriba Fenando Llorente como nueve clásico de toda la vida.

Disparo como saludo

Marchisio saludó a Casillas con un gran disparo desde fuera del área al que Iker respondió de una forma soberbia. Di María se presentó en el partido con un pase entre líneas primoroso para que Cristiano definiera ante Buffon con sutileza y acierto. El uno a cero serenó más a la Juve que al Madrid.

La Vecchia Signora se fue adueñando del balón. En ataque Pogba se abría sobre la banda izquierda y Tévez se juntaba a Llorente para lastimar por dentro. El paso de los minutos fue apagando la llama blanca pese al buen partido de Asier Illarramendi como faro por delante de los centrales y de un Modric intermitente pero acertado.
El Madrid no acaba de asentar sus laterales. Un centro pasado de Cáceres que superó a Marcelo encontró a Pogba, que superó a Arbeloa en el otro costado. Iker sacó el pie y Llorente rebañó el empate a uno.
Chiellini se empeñó en devolver la ventaja al Madrid con su acción sobre Ramos. Cristiano convirtió el penalti y devolvió una ventaja en el marcador que quizá no había merecido en el juego.

Flojo segundo acto

La injusta expulsión de Chiellini, aunque sacar el brazo de esa forma en un jugador de su experiencia es imprudente, dejó el partido en franquicia para el Madrid. Sin embargo, el conjunto de Carlo Ancelotti careció del ritmo necesario para salpicar los minutos de oportunidades. Conte fue reconstruyendo el equipo. Primero dio entrada a Bonucci por Llorente para recomponer la zaga. Más tarde Asamoah entró por Pirlo para otorgar la zona ancha a los guerreros Vidal y Pogba y reforzar la banda izquierda con el vigor del ghanés. Por último entró la hormiga atómica Giovinco por Ogbonna para intentar asistir a Tévez. Los cambios sostuvieron a la Juve en el partido. Conte la desnaturalizó en parte con el sistema inicial, las correcciones mantuvieron a su equipo con vida hasta el final.
El Madrid quería pero no podía. Un fallo de Benzema en boca de gol tras una buena acción de Arbeloa fue lo mejor del Madrid en muchos minutos. Entró Bale por Karim y se acostó sobre la banda derecha. Casi no participó. El cambio mandó a Di María a la izquierda y dejó a Cristiano arriba. El portugués tampoco salió ganando con la variante táctica.

El Bernabéu se volvió a ilusionar con las entradas de Isco y Morata. El malagueño participó más del juego en ese rato que en otros partidos donde ha jugado más tiempo y ha marcado. Morata arrancó desde la izquierda para demostrar que está con muchas ganas y agitar una zaga de la Juve que sufría menos de los que se podía esperar estando con diez hombres.
El partido concluyó sin más sobresaltos.

El Madrid tiene cerca los octavos de final, gana pero no convence. La Juve necesita recuperar su mejor momento físico que le acerque al nivel que mostró la temporada pasada y sobre todo hace dos campañas.

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