Diario del Mundial de hoy día 1 de Julio…
Faltan diez días para que termine el Campeonato del Mundo. España está en cuartos de final y se presenta una oportunidad única de hacer algo grande.
Sólo recuerdo dos ocasiones parecidas. La primera en 1986. Se disputaba el Mudial de México y la selección jugaba ante Bélgica en Puebla, la ciudad más española de México, los cuartos de final.
Era la Bélgica de Vercauteren, Gerets, Ceulemans, Pfaff y un jovencísimo Enzo Scifo. España era una mezcla de veteranía y juventud. A los Camacho, Goicoetxea, Gallego, Víctor o Gordillo, se unían unos jovencísimos Butragueño, Míchel o Eloy, que aportaban calidad y frescura a esa selección. Miguel Muñoz era el técnico.
Era una época complicada, las convocatorias estaban marcadas por las rivalidades Madrid-Barça y el ambiente no era similar al actual. En aquel Mundial se quedaron sin jugar, por diferentes y extraños motivos, futbolistas como Carrasco, Setién y Rincón…
Las alineaciones eran políticas en alguna ocasión, me refiero a que se buscaba la paridad Madrid-Barça, más que el rendimiento real.
España venía de golear a una gran Dinamarca por 5 a 1 en octavos y era favorita. En aquel partido hubo un hándicap. Los centrales titulares, Maceda y Goico, no podían jugar. En el caso de Maceda, por la lesión que se produjo en el partido inaugural ante Brasil, que le retiraría del fútbol posteriormente. En el de Goico por acumulación de tarjetas.
El partido acabó empate a uno y el gol belga llegó en un centro lateral de Vercauteren, que Ceulemans aprovechó de cabeza, justo por el centro de la defensa. Señor empató a 5 minutos del final y en los penaltys, el fallo de Eloy Olalla nos sentenció.
La otra oportunidad, a parte de EEUU 94 ante Italia, fue en el Mundial de Corea y Japón 2002.
España eliminó a Eire por penaltys en octavos y ante Corea del Sur, en cuartos, tenía dos hándicaps. El primero, era la condición de anfitrión de Corea del Sur y la segunda, las molestias musculares de Raúl. En aquel momento, Raúl estaba en la mejor forma de toda su carrera. Su baja fue decisiva.
España no jugó bien. Corea del Sur, excelentemente preparada por Guus Hiddink, apretó a la selección y no la dejó jugar. Además, el colegiado egipcio, Al-Ghandour, le birló dos goles legales a España que hubieran cambiado el signo del partido.
En los penaltys caímos y nos quedamos fuera.
Ahora todo puede ser diferente. Esta generación de futbolistas es muy buena y además ha tenido la pizca de suerte que hace falta en estas competiciones. Hay que respetar a Paraguay, mañana os hablaré de ella, y si ganamos, podremos soñar con las semifinales.
Por cierto, he sido muy crítico con la actitud de Luis Aragonés y sus comentarios en la cadena de televisión, Al Jazzera, donde comenta el Mundial. Ayer, en declaraciones a Radio Montecarlo, en el programa que dirige Luis Fernández (Ex-jugador de la gran Francia de la primera década de los 80 y ex-entrenador, entre otros, del Athletic de Bilbao), alabó a Del Bosque diciendo que tenía gran mérito en lo que estaba haciendo. Rectificar es de sabios.
El fútbol español le debe mucho a Luis Aragonés por el estilo que le dio a esta selección y por lograr el Campeonato de Europa. De él, se espera apoyo y elegancia, sin mentir, analizando el fútbol de España, pero hay muchas formas de decir las cosas y Luis está obligado a ser elegante y señor. Igual que pedía que la gente fuera con él y en su día nadie lo fue. Por eso, lo que no quieras para tí, no se lo hagas a los demás. Me alegro de su rectificación, así sí, Don Luis.





Me encantó ver a Xavi ayer en el informativo de Telecinco… viéndoles con esa mentalidad, estoy convencido de que este año sí!!!