Archive for February 12th, 2010


Capitán Raúl González…

El pasado martes día 9 de Febrero, tuve la suerte de poder asistir al Cine Fórum de APD en Kinépolis, con el título “Valores para un país, Valores para la empresa” con la proyección de la película “Invictus” de Clint Eastwood y posteriormente un debate con el Sr. Embajador de Sudáfrica en España, Vusi Bruce Koloane; el capitán del Real Madrid, Raúl González Blanco; el portavoz de la Real Federación Española de Fútbol, Jorge Carretero y la Directora General de Creade Lee Hecht Harrison, Nekane Rodríguez.

Raúl y yo

Después de la película, comenzó el debate en el que se analizaba la figura de un líder en un equipo deportivo y en una empresa. Raúl contó varias anécdotas de su carrera en el Real Madrid.

Habló de la tarde antes de la final de la Copa de Europa ante la Juve en Amsterdam, como la única que no había podido dormir la siesta en toda su carrera. Fernando Redondo, compañero de habitación, y él, se preguntaban mutuamente si estaban dormidos o no.

Destacó a capitanes históricos del conjunto blanco como Manolo Sanchís y dijo que había sido un espejo para él.

Esto me provocó una reflexión. A los que les guste el fútbol y recuerden un poco la trayectoria de Manolo Sanchís en el Real Madrid, recordarán que fue muy criticado en numerosas ocasiones, se le acusó de no rendir, de haberse acomodado, y de ser un cabecilla del vestuario.

Manolo Sanchís con sus títulos

Él nunca levantó la voz. En 1992, con la llegada de Javier Clemente, dejó de ir a la selección y tampoco dijo nada. Siguió a lo suyo.

La llegada de Jorge Valdano al banquillo blanco en 1994, le devolvió parte de la ilusión perdida. Hizo una magnífica temporada 1994/95 y ya pasados los 30 años, consiguió dos Copas de Europa e incluso fue utilizado por Fabio Capello, por Juup Heynckes e incluso por John Toshack, de medio centro como en sus comienzos.

Su gran calidad técnica, conocimiento del juego y dilatada experiencia, le permitió rendir a un gran nivel y jugar en el Real Madrid hasta los 36 años. Aceptó la suplencia con caballerosidad y elegancia y alcanzó un reconocimiento unánime de prensa y público.

Que casualidad, que muchos de los futbolistas más criticados en el fútbol español, son los que mejor acatan la suplencia cuando les llega y los más inteligentes, cuando ven que el final de su carrera deportiva está cerca. Deberíamos aprender de otros países, donde veneran a gente como Totti, Del Piero o Maldini en Italia, Zanetti en Argentina o V. Nistelrroy en Holanda, veteranos que se sienten queridos y apreciados.

Observé un punto de amargura en Raúl cuando comentó que todos los jugadores españoles quieren jugar el Mundial de Sudáfrica, pero “unos lo tienen más difícil que otros” y entiendo esa amargura.

Raúl con la roja

Para un tipo 102 veces internacional, 44 goles con la roja y multitud de veces capitán, es una pena retirarse del fútbol sin haber ganado nada con su selección.

Lo acepta y lo asume, él es el primero que sabe que su tiempo en la selección ya pasó y que la Eurocopa 2008 era su última oportunidad. Lo sabe, lo entiende y lo asume con una tranquilidad y elegancia que está muy lejos de la mala intención, las mentiras y muchas de las barbaridades que se dijeron de él y de lo que suponía su presencia en la selección, cuando Luis Aragonés dejó de contar con él.

Cuando pasen unos años, oiremos las virtudes de Raúl y las oiremos en boca de mucha gente que le pone a caldo ahora, en vida deportiva.

Raúl sigue demostrando ahora y lo ha hecho durante toda su carrera, con errores incluidos claro, que es un profesional excepcional, uno de los mejores delanteros de la historia del Real Madrid y uno de los mejores jugadores que ha tenido la selección española de fútbol, le pese a quien le pese.

El fútbol español debe disfrutar y respetar a unos de los mejores futbolistas de su historia, ahora que todavía está en activo y rindiendo (contra el Espanyol el pasado sábado fue de los mejores), después ya no tiene mérito.