Los árbitros, el “Villarato” y demás…
Cada año es lo mismo, dos o tres veces al año hay una polémica brutal sobre los árbitros, si benefician o perjudican a uno u a otro, si son buenos, si son malos, etc…
Forma parte del juego y del “circo” que rodea al mundo del fútbol en general, y del español en particular, pero cada año pasa lo mismo y cada año se incurre en los mismos errores.
Arbitrar es muy difícil y depende de muchas variables, pero lo principal es diferenciar entre errores por no aplicar bien el reglamento y errores de apreciación. Y después está la condición física del árbitro y un “intangible”, que es la forma de manejar un partido por parte del colegiado.
Los árbitros han mejorado mucho físicamente en su gran mayoría. En los años 80 había muchos árbitros en el fútbol español que acababan ahogados los partidos.
Ahora no, ahí se ha mejorado. Lo verdaderamente grave son los errores por aplicar mal el reglamento. Hay si hay que sancionar a los árbitros, como se sanciona a un futbolista cuando infringe el propio reglamento.
Pero como no hay unificación de criterios, pues pasa lo que pasa.
Con lo que nunca se va acabar, es con los errores de apreciación. El cuarteto arbitral es humano y los humanos a veces se equivocan y se van a equivocar siempre.
Lo del CTA (Comite Técnico de Árbitros), con Victoriano Sánchez Arminio a la cabeza, y el Comité de Competición, ya es tema a parte. Deberían facilitar la vida a los árbitros y no hacen más que empeorarles su labor y fastidiarles más aún.
Un ejemplo:
- La archiconocida jugada de Cr9 y Mtiliga está bien arbitrada por Pérez Lasa. Amarilla para el jugador del Málaga por el agarrón reiterado y roja a Cristiano por soltar el brazo (que no el codo) y golpear. La sanción era un partido y va el Comité y “casca” dos. La gente confunde la labor del árbitro con la del Comite y viceversa…
Así pasa miles de veces. Los árbitros no son de nadie, hay mejores o peores, algunos muy malos, pero no son mal intencionados.
Decir que el Barça es líder por los árbitros, es un disparate y una falacia.
Además nadie ha dicho eso, lo que dice Alfredo Relaño cuando utiliza la palabra “Villarato”, es que si además de jugar bien, cuentas con ciertos favores, eso ayuda.
Tampoco estoy de acuerdo con él. Con el Barça aciertan y se equivocan como con todos. El Barça ha ganado lo que ha ganado, porque juega al fútbol muchas veces muy bien.
El Atlético, que lleva años quejándose, ha sido beneficiado en Copa ante Celta y Racing y en Liga ante el propio Racing.
El Madrid fue beneficiado ente el Racing en Liga, pero es que el Racing también ha sido beneficiado en Copa ante el Alcorcón.
Siempre se van a equivocar y van a acertar los colegiados. Ya está bien de tener siempre la misma polémica cada año. Si para mantener el negocio, hay que cargar contra los árbitros, a mi no me parece bien.
Otra cosa es que hay árbitros que no ayudan en nada, son muy chulos y prepotentes. Casos de Iturralde González y Pérez Lasa por ejemplo (hablo deportivamente, personalmente no los conozco).
Tampoco me parece bien que los árbitros no hablen nunca. El CTA tiene la culpa, porque si les dejan hablar, tendrían que defenderles, y son los primeros que no lo hacen.
Muy pocos árbitros han jugado al fútbol y eso se nota, para arbitrar debería ser obligatorio haber jugado al nivel que fuera, pero haber jugado.
Para entender al futbolista, esto es fundamental.
Nunca acabaremos con esta polémica, porque los jugadores nunca ayudarán, los árbitros siempre se equivocarán y nadie se hará cargo de su cuota de culpa.
A mi como periodista, aunque reconozco el interés informativo, me harta que cada año estemos con la misma historia.
Disfrutemos del fútbol de una vez, aunque a veces haya que montar un poco de “circo”.





El problema de los árbitros que es que cada uno aplica una vara de medir distinta y eso confunde siempre. La misma jugada dependiendo de qué árbitro la pite es una cosa u otra, incluso el propio árbitro cambia su criterio durante el mismo partido. Este es el mal y la penitencia que tenemos que sufrir los seguidores. Pero hay una forma muy fácil de acabar con tanta equivocación: la ayuda tecnológica. Hecha con cabeza se puede usar perfectamente pero los propios árbitros y federativos se oponen ¿por qué? Seguramente porque pierden control, poder.
Parece como si les gustase estar en el ojo del huracán temporada tras temporada, la polémica arbitral es tan vieja como el mismo fútbol.
El villarato es otra cosa pero ya tiene fecha de caducidad. Todo empezó aquél día de las elecciones que ganó Villar gracias al apoyo de última hora de Laporta. Florentino se había posicionado clara y públicamente en contra de Villar, de todos era conocido y desde entonces, el Real Madrid perdió un sitio en la Junta Directiva de la FEF. Desde entonces, los favores arbitrales al Barça fueron mayores y en mayor cantidad que los favores al Madrid ¿directrices? En absoluto. Los árbitros españoles, aparte de malos, se juegan muchos cuartos y cada uno mira por su cartera, como hay mucho pelota, saben que el jefe de su jefe está peleado con el presidente del Real Madrid y por ende, que los errores a favor del Barça no se castigan como los errores a favor del Madrid en consecuencia, hay más favores hacia el Barça. Y este desnivel en comparación con el Real Madrid ¡ojo, no con los demás equipos que están como siempre! Es lo que denominan el Villarato. Pues bien, se va a acabar en abril.
En el mes de marzo tendrá lugar el último acto conmemorativo del centenario de la FEF y Ramón Calderón, como presidente de estos actos, dejará de estar vinculado con la FEF, esto supone que Villar, nervioso por la campaña de prensa, proponga a Florentino que vuelva a ocupar la silla que dejó vacante hace tiempo y por eso será en el maravilloso mes de abril.
Perdón por ser un comentario tan largo.
Alberto,
coincido plenamente con tu análisis de la situación arbitral. Los árbitros se equivocan, es más se equivocan mucho, pero lo que no se puede soportar es la chulería desmedía de tipos como Iturralde que tratan de imponer su autoridad a base de malas formas y gestos hacia jugadores y entrenadores. La prueba de esto la tenemos anoche en el partido de copa con la expulsión del entrenador del Sevilla. Es lamentable que cada vez que saquen una tarjeta parece que insultan a los jugadores…
En cuanto a villaratos y demás, que triste es ver a cuatro periódicos haciendo campañas en vez de hablar de lo que tienen que hablar. ¿Parar los partidos para meter tecnología y rearbitrarlos?? Que me expliquen que tal hubiese sentado que pararan el partido para señalar fuera de juego en el gol de Mijatovic a la Juve…..
Todos somos humanos y tomamos decisiones en base a una subjetividad propia del ser humano que es inevitable, o ¿a caso cuando te quedas delante del portero siempre resuelves de la misma manera como haría una máquina?
Genial artículo Alberto, y en mi opinión debería de haber mucha gente y muchos periodistas pseudo-famosos que deberían aprender de tu forma objetiva de analizar las cosas.
Enhorabuena
Apreciaciones: si hbuieran visto la repetición del gol de Mijatovic se acabaría con la historia dle fuera de juego y se vería claramente que es legal.
Y recuerdo algo que estamos malacostumbrados en España sobre el fuera d ejuego: el reglamento dice que en caso de duda no hay que señalarlo, asíq ue, esos fuera de juego dudodos o por poco que no se pitan está bien hecho. Pero aquí lo hacemos al revés, en caso de duda lo señalo para evitarme follones.
La tecnología puede ayudar a hacer justicia que es el principal papel del árbitro, e sun arma del árbitro no contra el árbitro. No es para rearbitrar sino para complementar su tarea. Yo creo que hecho con sentido común se podía acabar ocn los goles fantasmas, los piscinazos del área (sí, odio la frase “el fútbol es para pillos y listos”, creo que se puede cambiar esa costumbre profesionalizando de verdad este deporte) y los teatros para que expulsen a un jugador.
La tecnología se utiliza en el rugby, en el tenis, en el baloncesto ¿por qué no en el fútbol? ¿por qué se ve como un enemigo? Hay que cambiar el punto de vista y la percepción de los profesionales y convertir al árbitro en un profesional de verdad e independiente.