El camelo del Mundial de Clubes…
El verano pasado tuvimos el “camelo” de la Copa de Confederaciones en Sudáfrica con selecciones de un nivel bajísimo y con partidos de muy poco interés. Ahora llega el Mundialito de clubes, en realidad es un torneo de verano que se juega en diciembre y se considera un título oficial.
Ha sustituido a la antigua Copa Intercontinental y sin duda alguna empeora el evento.
La antigua intercontinental juntaba al campeón de la Libertadores (La Champions de Sudamérica) con el campeón de Europa. Era un partido bonito y un trofeo bonito.
Ahora, a parte de estos dos campeones (En este caso Barça y Estudiantes de la Plata), se juntan el “todopoderoso” Auckland City neozelandés por Oceanía, el Atlante mexicano, campeón de la Concacaf, el Mazembe congoleño, ganador de la Champions africana y el Pohang Stellers coreano, campeón de la Champions asiática.
En una palabra: frustrante. Sólo la presumible final entre Estudiantes de la Plata y F.C. Barcelona puede tener interés.
Para eso no hace falta un torneo completo y llevárselo a Abu Dhabi, en los Emiratos Árabes Unidos.
Una más de la FIFA para recaudar y abrir horizontes que le interesan en todos los sentidos menos en el deportivo.



