Mañana se cumplen 20 años de la muerte de Fernando Martín. Un accidente en la M-30 madrileña, el 3 de Diciembre de 1989, dejó al baloncesto español sin la máxima figura que había tenido hasta ese momento.

Se ha hablado mucho de Fernando Martín y se conoce casi todo de él, pero no debe caer nunca en el olvido de los aficionados.
Cuando no podíamos ni imaginarnos a los Pau Gasol, Rudy Fernández o José Manuel Calderón, Fernando Martín consiguió llegar a la NBA.
Fernando medía 2,05 y era pívot. Hoy en día un 2,05 es un alero alto en muchas ocasiones. Cuando llegó a Portland su entrenador, Mike Schuler, le dió muy pocas oportunidades y las que le dió, se las dió de “3″, de alero puro y duro, y Fernando no se acostumbró.
En España y en Europa fue uno de los mejores pivots de la década de los 80.
Tras destacar con Estudiantes, en la temporada 1980-81, con tan sólo 19 años, se incorporó al Real Madrid ese verano.
4 ligas (1982, 1984,1985 y 1986) 3 Copas del Rey (1985,1986 y 1989), una Copa Korak, ganando a la Cibona en la final (1988), una Recopa, ganando a Snaidero de Caserta en la final (1989), y un Mundial de Clubes (Julio de 1981) fueron sus títulos con los blancos.

En la temporada 1986-87, tras haber rechazado un año antes una oferta de los Nets tras elegirle en el draft, se incorporó a Portland Trail Blazers. Su aventura NBA sólo duró un año y no participó mucho, pero se recordará siempre.

Volvió al Madrid, club en el que jugaría hasta su fallecimiento en 1989.
Con la selección española y sobre todo con Antonio Díaz Miguel (q.e.p.d), vivió una relación de amor-odio. Debutó en 1981, logrando la cuarta plaza en el Europeo de Checoslovaquia, después llegó el 4º puesto en el Mundial de Colombia del 82, la plata en el Europeo de Nantes del 83, la famosísima plata de los Juegos Olímpicos del 84 en Los Ángeles y el cuarto puesto en el Europeo de Alemania en el 85. Estos fueron algunos de sus éxitos al frente de la selección española.

Tras el Mundobasket de España 86, en el que la selección obtuvo la quinta posición, nunca más volvería a vestir la camiseta nacional.
Su relación con Antonio Díaz Miguel era peculiar y no siempre fue buena. Fernando fue baja en el Europeo de 1987 en Grecia porque antes, los jugadores de la NBA no podían acudir con sus selecciones nacionales. También fue baja en los Juegos Olímpicos de Seúl 88. En el Europeo de 1989 en Zagreb (Yugoslavia por aquel entonces), ya se había cambiado la norma, pero Fernando estaba lesionado. Nunca sabremos si Díaz Miguel le hubiera llamado…
A finales de Noviembre de 1989, Fernando Martín estaba de nuevo en una pre-selección de A. D. Miguel. La lista era para los partidos de clasificación del Europeo de Roma 91. Los rivales eran Yugoslavia, Alemania y Gran Bretaña. No pudo acudir tampoco por lesión. Con todo arreglado entre Antonio y él, dos de las personas más grandes de la historia del baloncesto español, y con una presumible convocatoria en el horizonte para el Mundial de Argentina, que se jugó en el verano del 90, llegó el accidente de aquel diciembre del 89.
Fernando fue clave en el “boom” del Baloncesto español. Él, junto a Epi, Corbalán, Romay, Andrés Jiménez o Nacho Solozábal entre otros… fueron los que levantaron la afición por este maravilloso deporte que, como bien dijo una vez Pepu Hernández, se llama Ba-lon-ces-to.
Sus duelos con Audie Norris en los Real Madrid – Barça, sus broncas con Petrovic (q.e.p.d), cuando jugaban en contra en los Real Madrid-Cibona o juntos, compartiendo la camiseta blanca, y sus partidos con la selección, no los olvidaremos nunca.
Fernando murió un domingo y ese martes el Madrid jugaba en el Palacio de los Deportes de Goya, ante el Paok de Salónica de Fassoulas y Prelevic entre otros, un partido de la Recopa de Europa.
Yo estuve allí y nunca olvidaré aquella segunda parte, el Madrid perdía de 15 y ganó de 21, una remontada llena de rabia, fue algo muy emocionante y difícil olvidar. Antonio Martín, su hermano, hizo el mejor partido de su vida, nunca le ví jugar con tanta rabia y tanto acierto. Fue conmovedor.
A los que nos gusta mucho el baloncesto, nunca podremos olvidar a Fernando Martín, como decía el gran Andrés Montes (q.e.p.d), la FM del baloncesto español.