El efecto devastador de una derrota así
El Real Madrid perdió ayer en Alcorcón ante la A.D Alcorcón por cuatro goles a cero en la ida de los 1/16 de final de la Copa de S.M. el Rey. Lo que me ha dado tiempo a leer, ver y escuchar, ya lo he leído, visto y escuchado otras veces.
Cuando en el mundo del fútbol ocurren cosas como la de ayer en el municipal de Santo Domingo de Alcorcón, se desencadenan siempre la misma cascada de comentarios y críticas, el efecto devastador que se genera en torno al equipo derrotado, en este caso el Real Madrid, es imparable.
La mayoría de críticas son para hacer daño, sin objetividad ninguna y claramente marcadas por las filias y fobias de cada uno.
Pocas veces se hace un análisis frío de la situación. Para el Real Madrid no puede haber ninguna y digo “ninguna” excusa válida para justificar una derrota ante un rival que juega dos categorías más abajo en su propio país. Y ya no digo para justificar una goleada como la de ayer.
El Alcorcón en el primer tiempo pasó por encima de los blancos como un ciclón, superó al Real Madrid jugando al fútbol.
El Madrid pecó de los mismos defectos que lleva pecando toda la temporada. Sea contra la A.D. Alcorcón o contra el Milán. Da igual.
Cualquiera que haya jugado alguna vez al fútbol en cualquier categoría sabe que, hoy más que nunca, si no juegas con la intensidad que hay que jugar, bien colocado y motivado, cualquiera te pinta la cara.
El centro del campo del Madrid lo formaban Diarra, Guti, Granero y V. Der Vaart, otra vez atasco en el medio, para atacar y para defender. Aprovechando las pequeñas dimensiones del campo, al Alcorcón le bastaba con una buena presión para ahogar a todo un Real Madrid.
En ataque el Alcorcón, sobre todo en la primera parte, jugó de maravilla. Los laterales se desplegaban en ataque doblando a los interiores y poniendo centros muy peligrosos. Realizó un fútbol combinativo, de toque y desmarque que me gustó mucho.
Ya he dicho muchas veces que el problema está en la confección de la plantilla, faltan extremos, falta juego por fuera. Estoy harto del argumento que más se usa en estos casos. Que si no se corre, que si vaya panda de zánganos…
No sólo corriendo y echándole narices le ganas al Alcorcón, si no lo haces seguro que no ganas, como sucedió ayer, pero a parte hay que jugar al fútbol y el Madrid no juega al fútbol porque no tiene equilibrio táctico.
No será fácil encontrar ese equilibrio, ni con Pellegrini ni con nadie. Pellegrini no da con la tecla pero a nadie le será fácil dar con ella. Pensé que Florentino habría aprendido de su anterior etapa, pero de momento creo que no. Los fichajes que ha hecho son muy buenos pero faltan cosas.
El Madrid necesita un lateral izquierdo de garantías y por lo menos un extremo en la plantilla. Eso lo sabe Valdano y lo sabe Pardeza mejor que yo, porque saben más que yo.
Lo que no entiendo es que no intenten convencer a Florentino de estas cosas. Y repito, que nadie venga diciendo que para ganar al Alcorcón se le gana con 10 amiguetes del barrio. Eso es mentira. Para ganar a cualquiera hay que jugar bien al fútbol y el Madrid no juega bien al fútbol.
Si a eso le añades falta de concentración y exceso de confianza, puede pasar lo que pasó anoche en Alcorcón.
Enhorabuena al Alcorcón por el partidazo de ayer. Me gustaron mucho el lateral derecho Nagore, el centrocampista Sergio Mora y el delantero Borja.



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