Archive for October 26th, 2009


Sobre el cese de Abel…

Una vez más el Atlético de Madrid se vuelve a equivocar. La culpa de los males del conjunto rojiblanco no es de Abel Resino.

Abel Resino

La plantilla de Atléico está mal construida, tiene claras deficiencias y eso no es culpa de Abel.

Si fue un acierto retener a Forlán y al “Kun”, fue un error no reforzar el resto de posiciones. Es cierto que las posibilidades económicas del Atlético no son ilimitadas, pero no es de recibo que Miguel Ángel Gil diga que se están pagando las consecuencias de no vender a Forlán y al “Kun”. Haberlo pensado antes.

La defensa del Atlético no da la talla. Pablo y Perea distan mucho de aquella pareja que deslumbró en la ya lejana temporada 2004-05.
Ujfalusi no es un central de garantías, no hay lateral derecho y en el izquierdo, ni Pernía cuando vuelva, ni A. López son jugadores de un nivel alto.

Falta un medio-centro que mande en el Atlético. Retener a Ever Banega no hubiera sido mala opción.
Simao es un jugador válido pero Maxi ya me genera dudas, Reyes es la “eterna” promesa y Jurado tampoco acaba de romper.

No sé, pero no le auguro facilidades a Quique para enderezar la nave. Además el club es un desastre a nivel institucional. Escuchar a García Pitarch y Cerezo estos días ha sido un esperpento.

Cerezo, Abel y Pitarch

O sea que la solución es echar a Abel, un tío de la casa, comprometido y que quiere al Atlético de verdad. El año pasado metió al equipo en Champions, se le renueva y después se le echa antes de cumplirse el primer tramo de la temporada.

Esto no tiene ni pies ni cabeza. Quique es un técnico serio y que trabaja bien, pero no lo va a tener nada fácil.

Debe de encontrar un equilibrio táctico que permita a los rojiblancos suplir lo mejor posible las deficiencias de la plantilla. Creo que intentará apuntalar la zona defensiva en primer lugar.
Si lo logra y les vuelve “El ángel” al “Kun” y a Forlán, el Atlético podrá pelear entre los siete primeros, si no lo logra, la temporada en el Calderón se prevee muy negra.

El ambiente es malo, la plantilla está bajo sospecha, no hay proyecto, no hay ideas y lo que es peor, los dirigentes no ofrecen tranquilidad ni confianza para dar la vuelta a esta situación.