La Ley Bosman…
Desde que inicié mi colaboración con Retrofootball, estoy refrescando en mi memoria el fútbol de los 80 y primeros de los 90.
No sé la razón concreta, pero creo que el fútbol de esos años tenía un encanto que no tiene ahora. La principal diferencia la marcó la “Ley Bosman”.
El 15 de diciembre de 1995, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó una sentencia por la cual:
- Declaraba ilegales las indemnizaciones por traspaso y los “cupos de extranjero” de jugadores nacionales en estados miembros de la Unión Europea.
Esta sentencia se produjo tras la denuncia de Jean Marc Bosman, futbolista profesional belga, que denunció al RC Lieja (Su club en 1990), a la Federación Belga y a la UEFA, porque alegaba que las normas de traspaso de estos organismos le habían impedido el traspaso al US Dunquerque (Modesto club francés).
Desde entonces el fútbol cambió. Yo no cuestiono la sentencia y además el fútbol no puede permanecer al margen del resto del mundo, pero para mí se ha perdido parte de la identidad en la relación afición-club.
Esta sentencia ha provocado que el “baile” de jugadores año a año incremente sobre manera. Los representantes de futbolistas se frotan las manos cada verano. Esto es simplemente un dato objetivo.
El caso del baloncesto es más extremo aún. Las plantillas cambian radicalmente año a año y para los aficionados es muy difícil coger cariño a un jugador o identificarse con él.
Mi argumento lo contemplo desde mi gusto personal, no cuestiono la justicia de la sentencia.
Igual que me gustaba más que los jugadores llevaran los números del 1 al 11, me gustaba más que los clubes tuvieran más jugadores nacionales. No me refiero sólo a los clubes españoles, también me gustaba más el Bayern con 8 alemanes, el Milán con 8 italianos y el Liverpool con 8 ingleses en su once inicial.
La Ley Bosman ha hecho mucho daño a las canteras, hay clubes que dan la oportunidad antes a gente como Drenthe o Huntelaar (Real Madrid), Cabrera o Cleber Santana (Atlético de Madrid) que a jugadores como Miguel Torres, Álvaro Negredo, Domingo o Camacho, que seguramente sean mejores y más baratos.
Esto no es óbice para que a veces se utilice la palabra “cantera” para hacer demagogia.
Por el hecho de ser canterano, uno no se merece jugar, pero si se merece por lo menos igualdad de condiciones respecto al resto.
Una buena noticia para el fútbol es que este año el Barça haya sido campeón de Europa con Valdés, Puyol, Xavi, Iniesta o Piqué entre otros…
Por desgracia no se repite mucho este ejemplo, la gente pensará que soy un retrógado, pero el fútbol tiene unas características históricas que hacen que no se pueda comparar con nada más.
Creo que cualquier aficionado del Liverpool, por ejemplo, recuerda con más cariño al equipo de Alan Kenedy, Phil Neal, Michael Robinson o Kenny Daglish entre otros, que no recordará al de Dirk Kuyt, Xabi Alonso, Jerzy Dudek o Hyppia. Y los dos han sido campeones de Europa.
Cuestión de identificación con un club, al menos, así lo veo yo.
























