Archive for May 8th, 2009


Llegó Mayo y se acercan las finales…

Llegó el mes de mayo y se acercan las finales. Os confieso que desde “enano” me encantan esos días de primavera que empieza a retrasarse el anochecer y llegan las finales de Copa, UEFA y Champions…

Así que, en campeon.tv, vamos a recordar alguna de esas finales que tenemos en la memoria y que, a los de mi generación, nos alegraron alguna tarde del final de algún curso de la EGB.

Me remontó al año 1987 y me sitúo en el Prater de Viena. Era la final de la Copa de Europa de aquel año. Por un lado, El Bayern de Munich, que volvía a una final 5 años después. La última la había disputado en 1982, cayendo derrotado ante el Aston Villa por un gol a cero.

Por otro, el Oporto, que disputaba su primera final de la máxima competición europea a nivel de clubes. A priori el Bayern era claro favorito.

El encuentro lo iba a dirigir el colegiado belga Alexis Bonnet.

Futre saliendo de un regate

El Bayern había dejado atrás la generación de Maier, Breitner, Müller, K.H. Rummenigge y compañia. Era un equipo joven, con algún veterano de lujo como Dieter Hoeness o el portero belga Jean – Marie Pfaff.

El once inicial del equipo alemán aquella noche, dirigido por Udo Lattëk, fue el formado por Pfaff en la puerta, una defensa de cuatro que formaban Nachtweih como lateral derecho, Eder (mundialista en México 86) y Winkhlofer como centrales y Plüger de lateral izquierdo.

El centro del campo estaba formado por Flick, Michael Rummenigge (hermano de Karl-Heinz), L. Mattahüs y A. Brehme.

Arriba, el veterano D. Hoeness y un joven Kögl.

El Oporto era una mezcla de jóvenes promesas y algún veterano ilustre de la selección portuguesa como Joao Pinto o Antonio Sousa. Por encima de todos destacaban dos hombres, Paulo Futre, revelación del fútbol portugués y un argelino, Rabah Madjer (mundialista en España 1982 y México 86).

Aquel 27 de Mayo de 1987 , Artur Jorge, entrenador del Oporto, dispuso que el Polaco Mlynarczyck en la puerta, Joao Pinto e Inacio en los laterales y Eduardo Luis y Celso de centrales, compusieran la zaga.

En el medio Magalhaes, André, Sousa y Quim, dejando arriba a los citados Futre y Madjer.

Madjer ejecuta el taconazo

El partido comenzó trepidante y en el minuto 24, Kögl, en una jugada de ratón de área, adelantaba al Bayern, se cumplían los pronósticos.

A partir de ahí, el Oporto se hizo dueño del balón y un joven con melena comenzó a volver loca a la defensa del Bayern. Ese no era otro que Paulo Futre, que ese verano se convertiría en estandarte del nuevo Atlético de Madrid de Jesús Gil.

El Bayern se defendía como gato panza arriba y pasaban los minutos sin que se moviera el marcador. Hasta que llegó el minuto 79 del partido. Una jugada por la derecha del Oporto concluía en un pase atrás, el balón quedaba muerto en el área pequeña donde Rabah Madjer, se inventaba un taconazo genial que batía a Pfaff.

Sin solución de continuidad, otra jugada maravillosa de Rabah Madjer, esta vez por la izquierda, permitía a un suplente de lujo, Juary, rematar en el segundo palo dando el 2-1 al conjunto portugués.

Ya no se movería el marcador y el conjunto de Artur Jorge se proclamó, por sorpresa, campeón de aquella Copa de Europa 1986-87. Si tenéis oportunidad y podéis ver o recordar ese partido, no dudéis en hacerlo.

Esta semana os prometo nuevas finales históricas de esos “mayos” mágicos de cada año.