Bayern Münich, el viejo rival europeo…
Esta semana vuelve la máxima competición europea a nivel de clubes. Entre el martes y el miércoles se va a jugar la ida de los cuartos de final de la Champions League.
Desde la temporada 1992-93 (la primera que se llamo Champions League y se pasó a jugar una liguilla) y un poco después, con la apertura de fronteras que supuso la “Ley Bosman”, es difícil encontrar un favorito claro para el título cada año.
Seguimos usando topicazos como el “catenaccio” de los equipos italianos, la fama de no rendirse jamás de los equipos alemanes, el fútbol de toque y poco rigor defensivo de los holandeses y muchos más.
Estas consideraciones hoy en día son tópicos y sólo eso. Los equipos europeos están compuestos por vestuarios de muchas nacionalidades. Aunque desde los respectivos clubes se intenta conservar la idiosincracia de los mismos, la realidad es muy diferente.
El Barça se enfrenta a la Bayern en cuartos y me viene al pelo para hablar del equipo alemán. Siempre me ha gustado una cosa del equipo bávaro. En su equipo directivo siempre se ha contado con la experiencia de jugadores de la época de mayor esplendor del club.
La década de los 70 y primeros de los 80 supuso la explosión del Bayern de Münich como equipo a nivel europeo.
Tres Copas de Europa en 1974, 75 y 76 ante Atlético de Madrid, Leeds United y Saint – Etienne respectivamente, colocaron al equipo de Franz Beckenbauer a la cabeza del fútbol europeo.
Video del primer partido de la final de 1974 entre Bayern y Atlético de Madrid (En el primer partido empate a 1 y el segundo, que se jugó para desempatar, 4 a 0 para los bávaros):
En los años 80 llegaron dos finales más, en este caso con derrota.
En 1982 ante el Aston Villa y en 1987 ante el Oporto de Madjer, Futre y Sousa entre otros.
Golazo de Madjer al Bayern en la final del 87 en el Prater de Viena:
Ya en los 90 llegó la increíble final del año 99 en el Camp Nou ante el Manchester. Los alemanes perdieron encajando dos goles en los minutos 90 y 91 para desgracia del gran capitán Lotthar Mattahüs. El “10″ del Bayern fue sustituido en el minuto 89 con 1 a 0 a favor como campeón de Europa. Dos minutos después era sub-campeón.
La cuarta y última Copa de Europa del club llegó a comienzos de esta década que está a punto de terminar. Fue en el año 2001, el rival fue el Valencia de Cúper y el Bayern se proclamó campeón en la tanda de penaltys.
El Bayern de Münich no es una excepción en lo que se refiere a contar con extranjeros en sus filas.
Sin ir más lejos, el belga Van Buyten, el turco Altintop, el norteamericano Donovan, el holandés Van Bommel, brasileños como Ze Roberto, Breno y Lucio, los italianos Luca Toni y Oddo, el francés Ribery y los argentinos Demichelis y Sosa son un ejemplo de ello esta temporada.
Lo que si hace diferente al Bayern es el cariño que ha mostrado por sus figuras y por la gente que hizo grande al club una vez que se han retirado.
El Presidente es Franz Beckenbauer. Sobran las palabras. Como jugador, el mejor líbero de todos los tiempos. Como entrenador fue campeón de mundo con Alemania y como Presidente es una institución en el Bayern de Münich.
Como Director – Gerente figura Karl – Heinz Rummenigge. Fue un delantero rápido y muy fuerte que triunfó en la selección y en la liga alemana con el Bayern. También jugó en Italia en las filas del Inter de Milán.
El Director deportivo es Uli Hoeness, centrocampista ofensivo del gran Bayern de los 70.
Seep Maier, gran portero del Bayern de los 70, es el encargado de entrenar a los porteros.
Aunque ahora no lo hagan o lo hagan de forma intermitente, gente como Paul Breitner o Gerd “Torpedo” Müller entre otros, han trabajado, trabajan o trabajarán para el conjunto bávaro.
Además se ha formado el el equipo “All-Stars” del FC Bayern. Una idea que pretende unir a jugadores históricos del club, que no sean excesivamente mayores, para disputar encuentros benéficos que reafirmen el compromiso social del club. Gente como Andreas Brehme, Hansi Pflügler, Eder, Matthaüs, Aughentaler y Raimond Aumann entre otros…
Todos estos datos suponen un ejemplo a la hora de cuidar y mantener las señas de identidad de un club. No estoy a favor de regalar puestos directivos a ex-jugadores que no tengan la preparación para ello. Pero si la tienen, quién mejor que ellos para transmitir lo que significa jugar en el Bayern a los futbolistas extranjeros que fiche el equipo alemán.
Esta línea de trabajo es, a priori, un acierto para los románticos como yo. Los viejos campeones europeos no deberían perder nunca sus señas de identidad.


