Johan Cruyff…
Llegó a España como entrenador en el verano de 1988 para entrenar al F.C Barcelona, se marchó a dos jornadas para que terminara la temporada 1995-96…
En realidad no se ha marchado nunca. Para lo bueno dejó un gran legado deportivo, para lo malo ha dejado una influencia en lo que el mismo bautizó como “el entorno”, que a mi modo de ver es muy dañina para el Barcelona.
Empezaremos por lo bueno, a finales de los 80 nadie se imaginaba en España que un equipo jugara con tres defensas. Johan desafió a todo el mundo y jugaba un 3-4-3.
Evidentemente ese sistema se basaba en tener constantemente la posesión del balón, sin la pelota, los espacios eran agujeros negros para el Barça y autopistas para el rival.
Además tuvo el mérito de desarrollar el sistema con jugadores que no siempre eran los idóneos para cada puesto. El hombre libre de esa defensa era Ronald Koeman. El holandés tenía un gran pase en largo y en corto pero su velocidad y cintura, era un gran hándicap para un hombre que jugaba poco protegido.
Como laterales llegaron a jugar Nando y Serna, buenos marcadores pero lentos para un sistema así.
La clave la encontramos en el centro del campo. Primero con Milla, más tarde con Guardiola y acompañados de hombres como Eusebio, Amor, Bakero y compañía, conseguían una posesión del balón arrolladora. Teniendo la pelota, el rival no hacía daño y además sufría un gran desgaste corriendo detrás de ella.
Los extremos eran rápidos y muchas veces jugaban a banda cambiada (Stoitchkov, Beguristain, Goicoechea…)
El resto del equipo se completaba con un media punta de extraordinaria visión (Laudrup) y delanteros de alto nivel (En su primera época Lineker (que usó de extremo muchas veces), Julio Salinas, Romario…
Todo aquello dió lugar al famoso “Dream Team” y a lo que es más importante, implantó un estilo que para muchos sigue siendo la “idea perfecta” de jugar bien al fútbol.
El problema empieza cuando opina sistemáticamente del Barça año tras año. Su opinión va a misa (con el consentimiento presidencial) y tiene un efecto negativo en el propio club.
La última vez ha sido hace unos días. Johan ha dicho que los últimos tropiezos del Barça no se deben a un bajón, según el holandés, se debe a que es menos equipo.
A Rijkaard se le acusó de dejarse influenciar por Cruyff en numerosas ocasiones y ahora puede suceder lo mismo con Pep Guardiola.
Cruyff juega con la ventaja de que ve lo toros desde la barrera desde hace 13 años, nadie le puede recordar un fracaso reciente.
Yo si me acuerdo de las temporada 1994-1995 y 1995-96. Tras años de éxito el Barça comenzó a flojear y en un ataque de entrenador, Cruyff echó o dejó que se marcharan jugadores como Goicoechea, Stoitchkov, Zubizarreta y Romario. Eso no fue lo peor, los sustituyó por Busquets, Sánchez Jara, José Mari, Prosinecki, Kodro, Korneiev, Escaich y compañía…
Fue el final de su periodo en el Barça. Rexach le sustituyó las dos últimas jornadas que quedaban de la temporada 95-96 y la soberbia de Johan rompió su amistad.
Johan consideró una traición por parte de Charly Rexach que se quedara y no se marchara con él.
Cruyff, como jugador primero y como entrenador después, ha sido maravilloso para el fútbol. Por eso precisamente debería moderar sus declaraciones. Sabe perfectamente el efecto que tienen.



El “Dream Team” del Barça es el equipo más sobrevalorado en la memoria de nuestro fútbol. El indiscutible palmarés, con 4 ligas consecutivas y la primera copa de Europa, agrandó su leyenda (Una prueba más de que lo que queda es el título) y parece que el equipo arrasó (“chorreó” en el diccionario de boluda) en esas 4 campañas y nada más lejos de la realidad.
Ya no recordamos que 2 de ellas las consiguió in extremis, en el último partido de liga, esperando y dependiendo de otros resultados. Ese equipo no dominaba la liga como parece que hacía cuando oyes hablar del famoso equipo de Cruyff. El Barça de Xavi, Ronaldiño y Etoo de la segunda Copa d eEuropa, ha jugado muchísimo mejor que aquél, incluso este de Guardiola hace mejor fútbol. Pero así e sla memoria.
Se reconoce el trabajo, mucho trabajo que hacía tácticamente aquél equipo, con un planteamiento novedoso pero que está lejos de los epítetos que se dan tan gratuitamente cuando se hecha flores a aquél equipo. Brilló en los títulos, pero en juego el virtuosismo estaba en una serie de individuos (Romario, Laudrup, Guardiola y pocos más y no, no me olvido de Stoichkov, otro jugador sobrevalorado) que alimentaron con su gran clase la leyenda del equipo.
Nadie puede negarle a Cruyff su gran labor como entrenador. Consiguió los éxitos soñados y casi imposibles de los seguidores azulgranas y por lo tanto, se ganó a pulso entrar en la leyenda de los más grandes del club. Y desde entonces ejerce, en el papel más cómodo y más ajustado a su personalidad, de gran gurú del barcelonismo. Él es el que sabe, el que manda, el que aconseja y su palabra casi es ley, pero sin responsabilidad, porque su poder es su influencia, sin cargos, sin ponerse en la diana…y ahí está feliz.
Se le puede discutir, no muy alto, es verdad, puntualmente sus opiniones, pero él se lo ha ganado y el famoso “entorno” que descubrió e hizo público, ahora sigue con fidelidad y conveniencia los dogmas de púlpito del otrora enemigo: Johan Cruyff. ¡Grande Johan!
Hola:
Gabi puede que tengas razón en alguna de tús afirmaciones respecto a las ligas ganadas a última hora,pero lo que sí tengo claro,y te lo dice un madridista confeso,es el legado futbolístico que dejó Cruyff en la institución culé.
Pase quien pase por el banquillo blaugrana sabe como debe jugar el Barcelona.Juego ofensivo,extremos,circulación del balón…
Si al Madrid se le reconoce por la furia y la garra,el no darse nunca por vencido,al Barça por lo dicho anteriormente.
Cruyff implantó ese estilo y esa manera de entender el juego haciendo protagonista absoluto al balón y a los jugadores.
Compara los títulos que ganaba el Barça hasta la llegada de Cruyff y después de su marcha.
Antes ganaban alguna liga suelta…una copa…Ahora suma lo que han ganado en estos 20 años.
Yo si creo que fué bueno para el Barça y para el espectador y amante de este maravilloso juego.
Como jugador y como entrenador,yo sí creo que el fútbol le debe mucho a Johan Cruyff.