Archive for February 5th, 2009


Emilio Butragueño…

Durante toda mi infancia y la época que recuerdo con más cariño de mi vida escuchaba por la radio: “Y arriba en la punta, con el 7 Emilio Butragueño y con el 9 Hugo Sánchez…” así, un sábado tras otro, un domingo tras otro, un miércoles tras otro… desde el año 1985 (El Buitre debutó en 1984) hasta 1994, cuándo “El Niño” desapareció de las alineaciones…

Hoy se cumplen 25 años exactos de su debut en el Ramón de Carranza, en estos últimos meses coincidiendo con los 25 años ya se han hecho multitud de homenajes, es de sobra conocido su debut en Cádiz, sus dos goles…

Por eso quiero hablar de otra cosa, de la sensación que tenía en el campo viendo jugar a Butragueño, la que tenía yo y la que tenía todo el estadio.

Emilio consiguió una cosa que casi nadie ha conseguido jamás, que el Bernabeu no le pitara nunca, en mi vida sólo conozco dos ejemplos, el suyo y el del “7″ actual, Raúl González Blanco.

Butragueño y Pfaff en México 86

Hay una leyenda sobre público del Bernabeu con la que no estoy de acuerdo. La gente dice que el Bernabeu no anima, que siempre pita al equipo, que si la abuela fuma…
Creo que el público blanco es exigente, muy exigente. Pero valora dos cosas por encima de todas, el esfuerzo y la calidad. Es un público que no se anima sólo pero con poco que dé el equipo, se vuelca (No me vale el ejemplo de Drenthe).

Y con el Buitre se volcaba, 90.000 personas iban a ver a Butragueño y eso no lo ha conseguido nadie. En el fútbol español fue una novedad, un jugador diferente. Hasta entonces nadie se había parado en el área y bajando los brazos, tras pasar dos segundos, había realizado un cambio de ritmo dejando sentado a su marcador.

Con los años perdió velocidad y su fútbol se hizo más previsible. Pero hasta el final de su carrera regaló desmarques al espacio, controles orientados, pantallas en la frontal del área…

Y siguiendo con la radio me voy remontar a una de esas tardes de domingo de los años 80: “Juega el Real Madrid, balón de Michel desde la derecha para Emilio Butragueño, controla dentro del área, se para y…”