En estos últimos días se está hablando mucho del rendimiento de Arjen Robben y se están efectuando numerosas comparaciones.
Creo que no es momento de comparar, es momento de echar la vista atrás. Algo que en el fútbol cada vez se hace menos.
Robben fue fichado por Ramón Calderón en el verano de 2007 procedente del Chelsea por 36 millones de euros, un precio que a ojos de todo el mundo parecía desorbitado.
Ramón Calderón se vió forzado, tras no cumplir con las promesas de Cesc y Kaká, a traer al holandés al precio que fuera.

En su primer año de blanco, luces y sombras. Varias lesiones musculares no le permitieron rendir al máximo nivel. Cuando estaba cogiendo la forma una terrible entrada de Quique Álvarez en el Nuevo Colombino le dejaba de nuevo en el dique seco. Se recuperó y terminó la temporada quitándole el puesto al “tan añorado” Robinho.

En este segundo año comenzó a gran nivel. En la vuelta de la Supercopa ante el Valencia realizó un extraordinario partido y cuando todo era de color de rosa llegó una nueva lesión. En el calentamiento del partido de “Champions League” ante la Juve, un tirón muscular le apartaba nuevamente de los terrenos de juego durante un mes.
Nueva reaparación y a día de hoy es la principal baza ofensiva del Madrid. Con este resumen me gustaría que se tuviera mayor perspectiva para analizar las cosas. Robben era un jugador lastrado por las lesiones y eso se sabía. Lo que nadie dice es que es un jugador de los que ya no quedan, un extremo de desborde y pase atrás, una especie en extinción. A mi modo de ver vale la pena arriesgar con fichajes así.
¿Dónde están ahora los que criticaron los 30 millones pagados por Pepe? Si no se lesiona mucho, estoy seguro que marcará una época.
No soy dudoso en criticar a Ramón Calderón en muchas cosas, a Mijatovic en muchas otras, pero fichajes como Pepe y Robben están fuera de toda duda.
Tampoco es cuestión de comparar a Robben con Messi. Primero no son comparables ya que juegan en posiciones diferentes, Leo es media – punta y Arjen es extremo. No hacen lo mismo ni cumplen la misma función para el equipo.

Messi es uno de los jugadores más en forma del mundo actualmente, si es el mejor lo dirá el tiempo, lo qué es seguro es que está entre los mejores del mundo. Robben es un gran extremo zurdo, que puede jugar por la derecha y si le respetan las lesiones puede estar entre los mejores. No hace falta comparar más ni entrar en más juegos.
Me gustaría los análisis se hicieran a largo plazo y no con la inmediatez absoluta que se hacen. El fútbol actual es una locura total. Por ejemplo el Sevilla va cuarto y quieren echar a Manolo Jiménez, el Atlético de Madrid hasta hace 10 días estaba para hacer historia, ahora hay que cesar a Javier Aguirre. Así tantas y tantas cosas…