Se cumplen 25 años del debút de la “Quinta del Buitre…”
El día 4 de Diciembre se cumplirán 25 años desde que Alfredo Di Stéfano dió la alternativa a dos jóvenes en la vieja Condomina de Murcia, aquellos dos jóvenes eran Manolo Sanchís y Rafael Martín Vázquez, y ese día debutaron en primera división con el Real Madrid. En Febrero del 84 debutaría Butragueño y más tarde llegarían Míchel (que ya había debutado en 1981 en Castellón, durante una huelga de la AFE) y Pardeza.
Durante el transcurso de aquella temporada 1983-84, el Castilla, que entrenaba Amancio Amaro, consiguió llenar el Bernabeu en un partido ante el Bilbao Athletic en segunda división, fue un hecho histórico y nunca visto hasta entonces, 85.000 espectadores asistían al estadio blanco para ver a unos jóvenes jugadores que hacían un gran fútbol. En ese equipo estaban Butragueño, Martín Vázquez, Pardeza, Míchel y Manolo Sanchís. El primer equipo no lograba llenar el campo en muchos partidos.
En estos días Digital Plus, a través de su canal plus deporte (Dial número 8), ofrece cada noche diversos reportajes de los miembros la Quinta y partidos de su época, quién tenga la posibilidad que lo vea, ayer fue extraordinario.
En estos días se dirá casi todo de ellos, yo os diré lo que fueron para mí y lo que creo que han sido para el fútbol.
La liga española venía de una época de cierta depresión, la selección española fracasó con estrépito en el Mundial 82 y en la liga no había una ilusión especial.
Los equipos vascos, Real Sociedad y Athletic, dominaban el campeonato, Maradona y Schuster eran la atracción del F.C. Barcelona y el Madrid y el Atlético de Madrid no acababan de encandilar a sus respectivas aficiones.
La llegada de la Quinta, cómo les bautizó Julio César Iglesias, supuso aire nuevo. Cuatro de ellos, menos Pardeza, era madrileños y mucha gente les recibió cómo un elemento innovador más de una sociedad que estaba cambiando a primeros de los años 80.
Eran jugadores diferentes, basaban su fútbol en la técnica y en la habilidad, lejos de la furia con la que se había identificado al fútbol español hasta entonces.
Objetivamente podríamos decir que arrasaron en España y les faltó un pelín de suerte para ganar la Copa de Europa.
En su primera época en el Madrid encontraron cobijo en los veteranos cómo Santillana, Juanito, Gallego, San José, Camacho, Stielike, Gallego…, eran un espejo para unos chavales que venían de la cantera, la garra de estos, junto a la calidad de la Quinta, provocaron que se formara un gran equipo.
Dos Copas de la Uefa (84-85 y 85-86), dieron lugar al famoso “Miedo Escénico”, durante dos años se remontaron un montón de eliminatorias con resultado adverso en el partido de ida y fueron el preludio de 5 ligas consecutivas, estas ligas se valoran más ahora que en su día, por aquel entonces, cada liga quedaba ensombrecida al no lograr la ansiada séptima Copa de Europa.
Hubo un año clave, la temporada 1987-88, en ese año el Madrid eliminó al Nápoles de Maradona, al Oporto de Madjer y al Bayern Munich de Mattahüs, hasta que llegó el PSV Eindhoven, en la ida jugada en Madrid el equipo blanco se quedó plano, jugó mal y empataron a uno.
En la vuelta dispuatada en Eindhoven, el portero Van Breukelen hizo el partido de su vida, paro todo lo parable y el Madrid y la Quinta del Buitre se quedaba a las puertas, el empate a cero final le dejaba fuera por el valor doble de los goles conseguidos en campo contrario. El mejor equipo de Europa se quedaba sin disputar la gran final.
En los años posteriores llegaría el Milán de Arrigo Sacchi y ahí no había color, el equipo italiano cambió el fútbol con un equipazo impresionante en defensa y en ataque.
Fue la ocasión perdida de una generación irrepetible, con la llegada de los años 90 el Madrid perdió a los Juanito, Santillana, Camacho, Gordillo, y demás veteranos, que eran la mitad del gran equipo que tenía el conjunto blanco.
Este hecho, junto a la marcha de Schuster y Martín Vázquez y los fichajes equivocados, tipo Prosinecki, Spasic, Hagi, Villarroya…, alejaron al Madrid de los títulos en España, dónde el Barça de Cruyff se disponía a entrar en la historia, y en Europa, dónde el Madrid no tenía entidad para estar entre los más grandes.
Sólo Sanchís prolongó su carrera para lograr al final de la misma dos Copas de Europa (1998 y 2000), en una de ellas titular indiscutible, de este modo al menos un miembro de la Quinta del Buitre alcanzaba la gloria.
Es de justicia recordar una generación que cambió el fútbol español, Sanchís fue un central diferente, su técnica individual le permitía sacar el balón jugado, y anticipaba cómo pocos, era tan bueno que pasados los 30 años terminó sus días vestido de blanco como centrocampista.
Míchel era un centrocampista de los que ya no hay, con visión de juego, buen golpeo con las dos piernas y con un centro mortal desde la banda derecha.
Martín Váquez fue para mí el mejor de todos, tenía una clase impresionante, golpeba con las dos piernas, tenía buen regate en corto y buen desplazamiento en largo.
El Buitre era diferente, su pausa en el área con salida explosiva hacia los dos lados fue algo totalmente diferente en el fútbol español.
Pardeza no pudo triunfar en el Madrid porque le tapaba Butragueño, pero se marchó al Zaragoza y allí hizo una gran carrera, fue un segundo punta habilidoso, qué formó un gran tándem con Juan Eduardo Esnaider.
Hay mucha gente que dice que pasados sus primeros años pegaron un gran bajón y les faltó garra y ambición para conseguir más cosas. Los números dicen que puede ser así, pero en mi opinión lo que le faltó al Madrid fue complementarlos con buenos extranjeros y buenos jóvenes que les ayudaran, cómo ellos habían ayudado a los veteranos que había cuando llegaron.
Lo que nadie podrá dudar es que su fútbol y su carisma supuso un “boom” en el fútbol español.




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